La Casa Rosada prepara la salida de Adorni mientras busca contener la crisis política
Mientras crecen las presiones internas y avanza la ofensiva legislativa y judicial contra el jefe de Gabinete, la Casa Rosada reorganizó funciones, reforzó su esquema de comunicación y ganó tiempo para que Javier Milei defina el desenlace.

La continuidad de Manuel Adorni al frente de la Jefatura de Gabinete atraviesa sus horas más delicadas. Aunque el Gobierno logró postergar por unos días la ofensiva de la oposición en el Congreso, en la Casa Rosada dan por descontado que el ciclo del funcionario está cerca de terminar y ya comenzaron a reordenar áreas clave para contener el impacto político.

Durante la última semana, el oficialismo puso en marcha una estrategia de control de daños que incluyó el recorte de funciones de Adorni, cambios en el área de Comunicación y una intensa negociación con bloques aliados para evitar que prosperaran los pedidos de interpelación y una eventual moción de censura.

Uno de los primeros movimientos fue el reemplazo de Adorni como vocero presidencial, un rol que había quedado prácticamente desdibujado por la crisis política. En su lugar comenzó la transición de Adrián Ravier, quien asumirá la tarea de comunicar los principales anuncios del Gobierno, con especial foco en la agenda económica.

También se produjo la salida del director de Prensa, Javier Lanari, reemplazado por Fabián Fernández, mientras que el oficialismo reorganizó la estrategia comunicacional para recuperar la iniciativa y alejar el foco de la situación del jefe de Gabinete.

En paralelo, el Gobierno desplegó una fuerte negociación parlamentaria. En Diputados logró desactivar una sesión impulsada por la oposición para avanzar con la interpelación de Adorni y, posteriormente, consiguió que el debate pasara a comisión. En el Senado ocurrió una situación similar, ya que la falta de quórum permitió evitar una discusión que podía complicar aún más al funcionario.

Según trascendió, tanto sectores del PRO como de la UCR y algunos gobernadores aliados consideran que la definición sobre el futuro de Adorni debe ser adoptada por el presidente Javier Milei y no mediante una decisión del Congreso.

A la presión política se suma la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito. La causa continúa avanzando y el fiscal Gerardo Pollicita prevé solicitar en las próximas semanas que el funcionario justifique el origen y la evolución de su patrimonio, una instancia que podría derivar posteriormente en un llamado a indagatoria.

Mientras tanto, el Gobierno intenta concentrar la agenda pública en los indicadores económicos. La administración de Milei destaca la desaceleración de la inflación, el crecimiento de la actividad económica y la mejora del salario registrado como los principales logros de gestión, aunque reconoce que persisten desafíos como la evolución del dólar y la recuperación de la inversión privada.

En este contexto, la definición sobre el futuro de Adorni quedó en manos del Presidente, quien deberá resolver en los próximos días si sostiene al funcionario o avanza con una reestructuración del gabinete para intentar cerrar uno de los capítulos más complejos desde el inicio de su gestión.