La confianza en la gestión de Javier Milei volvió a caer y encadena su sexto mes de contracción
Un análisis detallado del Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de mayo, elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, que revela una contracción acumulada del 19,2% en lo que va del año 2026.

La percepción ciudadana respecto al rumbo de la administración nacional vuelve a emitir señales de alerta para el Poder Ejecutivo. Durante el mes de mayo, la confianza en el Gobierno que encabeza el presidente Javier Milei registró una nueva caída, consolidando un escenario complejo en el frente de la opinión pública. Este resultado no constituye un hecho aislado, sino que representa el sexto retroceso mensual consecutivo en lo que va de su gestión, marcando una tendencia decreciente que se ha mantenido inalterable desde el inicio de las mediciones de este año.

Los datos surgen del prestigioso Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), un indicador clave que elabora mensualmente la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) con el objetivo de medir la evolución del respaldo civil hacia las autoridades nacionales.

Las cifras del retroceso en mayo de 2026

De acuerdo con el informe técnico presentado por la institución académica, el ICG del mes de mayo se ubicó en 1,99 puntos, una cifra que refleja una baja del 1,6% con respecto a abril. Al analizar la trayectoria del indicador en una perspectiva temporal más amplia, se observa cómo la administración nacional continúa profundizando una tendencia negativa desde inicios de año. En términos agregados, el índice acumula una contracción del 19,2% en lo que va del 2026 y una caída interanual del 18,7% si se lo compara con el mismo periodo del año anterior.

Este retroceso sostenido ha tenido un impacto directo en el balance global de la administración. Con este nuevo resultado, el promedio de la gestión descendió a 2,41 puntos, consolidándose formalmente como el valor más bajo en lo que va de su mandato.

Perspectiva histórica: La comparación con mandatos anteriores

Al examinar el comportamiento del índice a través del tiempo, el estudio de la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) permite trazar paralelismos con otros procesos políticos de la historia reciente de la Argentina. Evaluado a los 30 meses de mandato, el actual nivel de confianza que ostenta la administración de Javier Milei es similar al que registró el gobierno de Mauricio Macri en el mismo tramo de su presidencia. En aquel entonces, el índice de la gestión de Mauricio Macri se posicionó apenas un 2,6% por encima del valor actual, alcanzando los 2,04 puntos.

Por el contrario, la brecha se ensancha de manera notable cuando se realiza la comparación con otros periodos democráticos. El informe subraya que el índice actual es significativamente menor al obtenido por la gestión de Néstor Kirchner en el mismo período histórico, marcando una distancia considerable respecto de los niveles de optimismo y credibilidad que registraba aquel gobierno a los 30 meses de haber asumido el poder.

El desglose del índice: Fortalezas y debilidades del Gabinete

Para comprender la naturaleza de la caída general, es necesario desgranar los cinco componentes fundamentales que integran el indicador de la UTDT. El desglose del informe mostró que el comportamiento de la ciudadanía no fue uniforme, sino que estuvo caracterizado por marcadas variaciones según el área evaluada:

Capacidad para resolver los problemas del país: Este componente sufrió el mayor deterioro de toda la medición, al contraerse un 5,6% y tocar un nuevo mínimo de gestión, convirtiéndose en el principal motor de la caída del mes.

Preocupación por el interés general: Este rubro enfocado en la percepción de la empatía gubernamental hacia la sociedad también mostró un retroceso, registrando una baja del 2,5%.

Honestidad: La valoración sobre la transparencia de los funcionarios públicos experimentó una evolución negativa, exhibiendo una reducción del 1,6%.

Evaluación general del Gobierno: En contraste con las caídas anteriores, este apartado experimentó una mejora marginal del 3%, ofreciendo un leve alivio al promedio general.

Eficiencia en la administración: Este último componente también mostró un comportamiento positivo, aunque sumamente acotado, con un incremento apenas perceptible del 0,5%.

Fragmentación por edad y geografía: ¿Quiénes apoyan y quiénes castigan?

El análisis sociodemográfico y geográfico aportado por la investigación revela una profunda fragmentación en la distribución de la confianza, dejando en evidencia qué sectores sostienen sus expectativas y cuáles han retirado su apoyo de manera más pronunciada.

En el plano sociodemográfico, la confianza experimentó su caída más acentuada en el sector de la población de entre 30 y 49 años, donde disminuyó un 11,3%. Este grupo, mayoritariamente compuesto por la población económicamente activa de mediana edad, lideró el descontento. En una línea similar, aunque con menor intensidad, el segmento joven de 18 a 29 años reflejó un retroceso de 5,3% en su nivel de confianza. Como contrapartida a estas mermas, los mayores de 50 años mostraron una mejora del 5,4% en su percepción, posicionándose como el único sostén demográfico que exhibió tasas de variación positivas en el mes.

A nivel geográfico, las asimetrías territoriales volvieron a quedar de manifiesto en el estudio:

Gran Buenos Aires: Se consolidó firmemente como la región con menor nivel de respaldo tras sufrir una nueva caída en sus indicadores de confianza.

Ciudad de Buenos Aires: El distrito porteño reflejó una realidad opuesta a la del territorio bonaerense circundante, exhibiendo una leve mejoría en la percepción de sus habitantes.

Interior del país: A pesar de las fluctuaciones generales de la administración nacional, las provincias del interior mantuvieron los niveles de confianza más elevados de todo el territorio nacional.

Ficha técnica del estudio

La solidez metodológica de los datos presentados por la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) se sustenta en un diseño estadístico estructurado para cubrir las diversas realidades del país. El estudio se basó en una medición de 1.000 casos relevados de forma directa. La recolección de los datos se llevó a cabo en 39 localidades de todo el territorio nacional, y el trabajo de campo se ejecutó de manera continua entre el 4 y el 19 de mayo.