La Sala Penal de la Corte de Justicia resolvió confirmar la prisión preventiva de María Eugenia Castro y María Gilda Márquez, madre e hija acusadas por el violento ataque contra Rosana Murúa, ocurrido el 20 de enero de 2025 en el barrio 140 Viviendas, en El Bañado, Valle Viejo.
Con esta decisión, ambas imputadas continuarán privadas de la libertad hasta la realización del juicio, luego de que el máximo tribunal entendiera que permanecen vigentes los fundamentos que justifican la medida cautelar.
La resolución sostiene que los antecedentes de conducta de las acusadas, junto con los riesgos de fuga y de entorpecimiento del proceso, constituyen elementos suficientes para mantener la prisión preventiva mientras avanza la causa judicial. De esta manera, la Sala Penal rechazó el planteo presentado para modificar la situación procesal de las imputadas y ratificó la continuidad de la medida de coerción.
Los fundamentos de la resolución judicial
Según lo resuelto por la Justicia, la continuidad de la prisión preventiva encuentra sustento en distintos aspectos evaluados durante el trámite de la causa. Entre los fundamentos considerados por la Sala Penal se encuentran:
- Los antecedentes de conducta de las imputadas.
- La existencia de riesgos de fuga.
- La posibilidad de entorpecimiento del proceso judicial.
- La necesidad de mantener la medida hasta la realización del juicio.
Para el tribunal, esos elementos mantienen vigente la justificación de la prisión preventiva, por lo que ambas mujeres permanecerán detenidas mientras se prepara el debate oral.
La resolución se refiere específicamente a María Eugenia Castro, acusada como partícipe necesaria, y a su hija María Gilda Márquez, señalada como autora del hecho.
El voto en minoría propuso la prisión domiciliaria
La decisión no fue unánime. Con el voto en minoría de la Dra. Rosales, se propuso hacer lugar al recurso presentado por la defensa y sustituir la prisión preventiva por una detención domiciliaria.
La propuesta contemplaba que ambas imputadas cumplieran esa medida bajo monitoreo electrónico y en un domicilio distinto al de la víctima, con el objetivo de evitar cualquier tipo de contacto con Rosana Murúa.
Sin embargo, esa postura no reunió la mayoría necesaria y finalmente prevaleció la decisión de confirmar la continuidad de la prisión preventiva.
Disturbios en el Correccional de Mujeres
La resolución judicial se conoce pocos días después de otro episodio que tuvo como protagonistas a las dos imputadas. Según se indicó, María Eugenia Castro y María Gilda Márquez fueron quienes la semana pasada protagonizaron disturbios en el Correccional de Mujeres, situación mencionada en el marco de la información relacionada con la causa.
Ese antecedente se suma al contexto en el que ambas permanecen privadas de la libertad mientras esperan el inicio del juicio.
El ataque ocurrido en Valle Viejo
La investigación judicial tiene su origen en los hechos ocurridos el 20 de enero de 2025, cuando Rosana Murúa fue víctima de una violenta agresión en el barrio 140 Viviendas, ubicado en El Bañado, departamento Valle Viejo. De acuerdo con la causa, la mujer fue brutalmente atacada mediante golpes y con un arma blanca, sufriendo lesiones de gravedad que hicieron necesaria su internación de urgencia.
La agresión, según la investigación, se produjo luego de una discusión entre el hijo de la víctima y otro menor.
Ese conflicto inicial fue escalando hasta derivar en el violento episodio que terminó con Murúa gravemente herida.
Una causa elevada a juicio popular
El expediente fue elevado a juicio bajo la calificación legal de "homicidio agravado por alevosía en grado de tentativa", instancia en la que se buscará determinar las responsabilidades penales de los acusados.
Además de María Eugenia Castro y María Gilda Márquez, también se encuentran involucrados en la causa:
- Un adolescente.
- Facundo Ariel Monasterio.
La investigación sostiene distintas participaciones en el hecho, asignando a Márquez el rol de autora y a Castro el de partícipe necesaria.