La inflación de octubre rondaría el 2% y advierten sobre las presiones para fin de año
Tras el 1,7% de agosto y el 1,9% de septiembre, las primeras proyecciones ubican el índice de precios entre el 1,8% y el 2%. Los economistas señalan que los alimentos, los combustibles y los ajustes tarifarios dificultan una desaceleración más pronunciada.

La inflación argentina encuentra dificultades para profundizar su desaceleración y las consultoras privadas prevén que el índice de precios se mantenga cerca del 2% mensual durante los últimos meses de 2026. Las primeras estimaciones para octubre sitúan la variación entre el 1,8% y el 2%, luego de los aumentos del 1,7% en agosto y del 1,9% en septiembre.

El próximo dato oficial se conocerá el 12 de noviembre, cuando el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publique el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de octubre. Hasta entonces, los relevamientos privados muestran un escenario de relativa estabilidad, condicionado por los aumentos estacionales, los ajustes tarifarios y la evolución de los costos energéticos.

Qué esperan las consultoras para octubre

Lorenzo Sigaut Gravina, economista del centro de estudios Equilibra, estimó que la inflación de octubre rondará el 1,9%. Según explicó, el relevamiento de precios registró una suba del 0,4% durante la tercera semana del mes, por encima del 0,3% que había proyectado inicialmente la consultora.

El incremento estuvo impulsado principalmente por las verduras y las prendas de vestir, estas últimas asociadas al cambio de temporada. Para noviembre, Sigaut Gravina consideró que el índice podría ubicarse ligeramente por debajo del 2%, aunque advirtió sobre las presiones habituales del cierre del año.

En la misma línea, Claudio Caprarulo, economista de Analytica, anticipó un registro cercano al 2% para octubre. Su análisis identificó aumentos en alimentos y bebidas similares a los del período anterior, mientras que los precios regulados continuaron avanzando a un ritmo cercano al 2,3% mensual.

Eco Go, por su parte, proyectó una inflación del 1,8%, bajo el supuesto de que los precios aumenten un 0,5% en cada una de las semanas restantes del mes. Sebastián Menescaldi, economista de esa consultora, estimó que el resultado se ubicará entre el 1,8% y el 1,9%, sin grandes diferencias respecto de septiembre.

Alimentos y combustibles, entre las principales presiones

Detrás de la estabilidad del índice general aparecen diferencias marcadas entre los rubros de consumo. Durante la tercera semana de octubre, los alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron un 0,59%, casi cinco veces más que el nivel general relevado por Eco Go.

Los mayores incrementos se registraron en panificados y cereales, con un 2,1%; frutas, con un 1,7%; azúcar y dulces, con un 1,2%; y verduras, con un 0,8%. En contraste, los lácteos y huevos bajaron un 0,5%, mientras que las carnes prácticamente no registraron variaciones.

La indumentaria mostró una tendencia opuesta: el rubro prendas de vestir y calzado cayó un 1,75% durante esa semana, con descensos del 7,1% en pantalones y del 4,2% en calzado. Entre los servicios, en cambio, se destacaron las subas de los pasajes aéreos, del 6,4%; el alojamiento, del 5,3%; y las naftas y los peajes, del 2,7%.

Para los próximos meses, Menescaldi prevé que la inflación oscile entre el 1,5% y el 2% mensual, aunque considera más probable que se mantenga cerca del límite superior, debido a la presión de algunos alimentos y los combustibles.

Uno de los focos de atención es el precio de la carne, que podría impulsar el índice en noviembre. Si bien los valores minoristas casi no variaron durante la tercera semana de octubre, los precios mayoristas acumularon tres semanas consecutivas de aumentos, con una suba del 3,6% durante ese período, según Eco Go.

Menescaldi advirtió que noviembre suele presentar incrementos estacionales en este producto y que las condiciones climáticas podrían afectar la producción y la disponibilidad de animales. A esas presiones podrían sumarse nuevos ajustes en los combustibles.

También preocupa la evolución de los precios mayoristas. Caprarulo señaló que el índice correspondiente a septiembre se aceleró hasta el 3,2%, impulsado especialmente por los costos de los combustibles y la energía. Según el economista, esa dinámica podría trasladarse a otros precios durante los próximos meses.

Las proyecciones para el cierre de 2026 y las dudas sobre 2027

Para noviembre y diciembre, Analytica espera que la inflación se ubique entre el 1,7% y el 2% mensual. Las estimaciones anuales también presentan diferencias acotadas: Equilibra proyecta un aumento de entre el 30% y el 31%, mientras que Eco Go calcula un resultado cercano al 30%, aunque ligeramente inferior a ese nivel.

El comportamiento de la demanda será otro factor determinante. Según los economistas, el consumo debilitado limita la capacidad de las empresas para trasladar mayores costos a los precios finales. Sin embargo, la inercia de los ajustes y los aumentos regulados siguen dificultando una reducción más rápida de la inflación.

Gabriel Caamaño coincidió en que, si no aparecen sorpresas negativas, el índice podría mantenerse entre el 1,7% y el 2% mensual hasta diciembre. También consideró limitado el margen de la política económica para modificar significativamente esa trayectoria durante lo que resta del año.

"La ventana para bajar la inflación este año ya se cerró; intervenir precios sería contraproducente", afirmó.

De cara a 2027, el panorama presenta mayores interrogantes por la evolución del dólar, los precios internacionales de la energía y la incertidumbre que podría generar el calendario electoral.