La Justicia de Paraguay condenó a dos años de cárcel al exsenador Edgardo Kueider
El Tribunal paraguayo condenó al exsenador Edgardo Kueider a dos años de prisión por el intento de ingresar dinero en efectivo sin declarar. La resolución se suma a las causas judiciales que enfrenta en la Argentina por lavado de activos y presunto enriquecimiento ilícito, mientras continúa pendiente su extradición.

La Justicia de Paraguay condenó a dos años de prisión al exsenador Edgardo Kueider por intentar ingresar US$200.000 sin declarar al país. La resolución fue adoptada luego del proceso judicial iniciado tras su detención y establece una pena inferior a la solicitada por el Ministerio Público.

Durante el juicio, la Fiscalía había requerido una condena de dos años y seis meses de prisión para Kueider y una pena de dos años para su exsecretaria, Iara Guinsel. Sin embargo, el Tribunal resolvió imponer condenas menores a las pretendidas por la acusación.

El fallo pone fin a una etapa del proceso judicial desarrollado en Paraguay, aunque la situación del exlegislador continúa vinculada a otras investigaciones que avanzan en la Argentina.

El origen de la causa

El proceso judicial comenzó el 4 de diciembre de 2024, cuando Edgardo Kueider e Iara Guinsel fueron detenidos en la frontera entre Foz do Iguaçu, en Brasil, y Ciudad del Este, en Paraguay. Según consta en la acusación fiscal, ambos viajaban a bordo de una Chevrolet Trailblazer y transportaban una suma de dinero en efectivo que no había sido declarada ante las autoridades aduaneras paraguayas.

Para la Fiscalía, esa conducta configuró un delito de contrabando en grado de tentativa, motivo por el cual impulsó la acción penal y solicitó una condena cercana al máximo previsto para ese tipo penal.

La posición de la Fiscalía y la defensa

En el desarrollo del juicio, la Fiscalía sostuvo que el hecho debía ser encuadrado como contrabando en grado de tentativa y, días antes de conocerse el fallo, había solicitado una pena de dos años y dos meses de prisión, una sanción cercana al máximo establecido para ese delito, cuya escala alcanza los dos años y medio de prisión.

Por su parte, la defensa de Kueider y Guinsel, integrada por los abogados Marcelo Bogado y Carlos Arévalo, rechazó la calificación jurídica impulsada por el Ministerio Público.

Los defensores argumentaron que el dinero en efectivo no constituye una mercancía y que, por ese motivo, no podía configurarse el delito de contrabando atribuido durante la investigación.

Las investigaciones que enfrenta en la Argentina

Mientras cumplen prisión domiciliaria en Paraguay desde hace un año y medio, Kueider y Guinsel también enfrentan procesos judiciales en la Argentina.

Ambos fueron procesados por lavado de activos en una causa vinculada con la compra de seis departamentos con sus respectivas cocheras en un edificio de lujo ubicado en Asunción.

A esa investigación se suman otros expedientes que involucran exclusivamente al exsenador. En territorio argentino, Kueider enfrenta dos causas por presunto enriquecimiento ilícito:

  • Una tramita en el Juzgado de Garantías N.º 2 de Concordia.
  • La otra se encuentra radicada en el Juzgado Criminal y Correccional Federal N.º 1 de San Isidro.

El pedido de extradición y la situación procesal

La situación judicial de Edgardo Kueider también está atravesada por un pedido de extradición impulsado desde la Argentina. La jueza federal Sandra Arroyo Salgado solicitó formalmente que el exsenador sea extraditado para responder ante la Justicia argentina. Ese trámite ya cuenta con la aprobación de las autoridades paraguayas, aunque todavía permanece pendiente una definición sobre la competencia por parte de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

En paralelo, la Cámara Federal de San Isidro rechazó recientemente un pedido de eximición de prisión presentado por la defensa. Esa resolución implica que Kueider podría ser detenido en caso de regresar a la Argentina, mientras continúan avanzando las distintas investigaciones judiciales en su contra tanto por lavado de activos como por presunto enriquecimiento ilícito.

Con la condena dictada por la Justicia paraguaya, el exsenador suma un nuevo capítulo judicial a una situación procesal que también mantiene abiertos diversos expedientes en la Argentina y cuyo desenlace continúa sujeto a las decisiones de los tribunales competentes de ambos países.