Manuel Adorni atraviesa días de fuerte exposición política en el Gobierno nacional, en medio de un clima de incertidumbre que también repercute en las provincias —entre ellas Catamarca— por el impacto de la agenda económica y legislativa que se debate en el Congreso.
El jefe de Gabinete sumó respaldos públicos de los hermanos Milei y mantuvo una intensa agenda política: presencia en el encuentro de AMCHAM donde habló el Presidente, recorridas en Casa Rosada junto a Karina Milei y un viaje a Vaca Muerta. En paralelo, decidió defenderse en redes sociales tras declaraciones del escritor Nicolás Márquez, amigo y biógrafo del mandatario, quien aseguró en televisión que "Adorni está terminado". El funcionario replicó primero con un emoji de risa y luego lo reemplazó por un escueto "¿?".
En este contexto, Adorni participó de la reunión de la mesa política del Gobierno, encuentros que se habían espaciado desde el inicio del escándalo que lo involucra. El tema continúa siendo un tabú dentro del oficialismo, mientras crece la incertidumbre por las novedades judiciales y los datos de la economía real. Todo ocurre en medio de la interna entre Karina Milei y Santiago Caputo, que atraviesa la dinámica del poder.
La decisión oficial es sostener al funcionario, respaldarlo públicamente y preparar su presentación ante el Congreso el próximo 29 de abril, donde deberá brindar su informe de gestión. En paralelo, el Gobierno trabaja en la preparación de la documentación con la que Adorni buscará justificar su evolución patrimonial ante la Justicia.
La herencia, en el centro de la explicación patrimonial
Cerca del jefe de Gabinete señalan que una herencia paterna podría ser clave para explicar su crecimiento económico. En 2018, el propio funcionario había publicado en redes sociales que heredó la casa de su padre tras su fallecimiento en 2002, propiedad que tenía una hipoteca impaga desde 1996 que tardó años en regularizar.
Sin embargo, persisten interrogantes sobre la ausencia de esa propiedad en sus declaraciones juradas iniciales y de 2024. A ello se suman consultas judiciales sobre viajes familiares, gastos y movimientos financieros. El fiscal Gerardo Pollicita recibirá en los próximos días los consumos con tarjetas del matrimonio.
La agenda legislativa y el conflicto por el financiamiento universitario
En la mesa política también se definieron prioridades legislativas tras el tiempo consumido por la crisis política. El Gobierno debe cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario, vigente tras el rechazo del veto presidencial y con plazo de implementación vencido.
El Ejecutivo presentó un recurso ante la Corte Suprema para suspender su aplicación. La estrategia incluye apelaciones judiciales y recusaciones a magistrados con el argumento de su vínculo con la docencia universitaria.
El fallo de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal ordena actualizar salarios docentes y no docentes desde diciembre de 2023 según el IPC y recomponer becas. El plazo para comenzar a cumplir venció sin avances, lo que implica un incumplimiento judicial.
La demora en la resolución del conflicto impulsó protestas universitarias y jornadas solidarias de atención médica gratuita, que expusieron las limitaciones presupuestarias del sistema.
Caputo, optimista tras su paso por Washington
En contraste con el clima interno, el ministro de Economía, Luis Caputo, mostró optimismo durante su visita a Washington. En reuniones con organismos internacionales recibió señales de respaldo financiero, incluyendo una garantía del Banco Mundial por 2.000 millones de dólares, que podría ampliarse a 4.000 millones para refinanciar deuda.
La estrategia oficial apunta a afrontar los vencimientos hasta 2027. Según un informe de Miguel Broda, Argentina enfrenta compromisos por USD 13.200 millones en lo que resta de 2026, USD 45.400 millones en 2027 y cerca de USD 105.000 millones en total hasta ese año.
De ese total, la deuda con el sector privado suma USD 24.100 millones y las obligaciones con organismos internacionales ascienden a USD 62.900 millones, con fuerte peso del FMI por USD 42.700 millones. Los pagos incluyen USD 29.800 millones de capital y USD 15.600 millones de intereses, con mayor concentración en 2027.
Caputo descartó volver a endeudarse en los mercados internacionales por el alto riesgo país y destacó que los organismos multilaterales ofrecen financiamiento a tasas del 5% al 6%, frente al 9% o 10% que implicaría el mercado. La incógnita, sin embargo, sigue abierta: si ese respaldo alcanzará para cubrir los compromisos financieros del país.