La tensión en el sector de la salud pública de la provincia alcanzó un nuevo punto de inflexión durante las últimas horas. Tras la realización de una asamblea de trabajadores en el Hospital San Juan Bautista, el colectivo profesional resolvió profundizar su plan de lucha, desconociendo el acuerdo salarial rubricado recientemente entre el gremio ATSA y el Gobierno provincial. La decisión se fundamenta en un diagnóstico compartido por el personal sanitario: la propuesta oficial no logra contrarrestar la sostenida pérdida del poder adquisitivo que atraviesan los trabajadores, quienes advierten que el incremento pactado se encuentra lejos de alcanzar la inflación acumulada.
La insuficiencia salarial y el conflicto de las guardias
Para los trabajadores reunidos en asamblea, el acuerdo firmado es insuficiente y no representa una recomposición real frente al escenario económico actual. Uno de los puntos que genera mayor malestar es la cuestión de las guardias. Según manifestaron desde la asamblea, el valor de la hora de guardia continúa siendo insuficiente, a lo que se suma la existencia de irregularidades en el pago de las mismas. Este problema no es menor, ya que afecta de manera directa a numerosos efectores del sistema de salud y, al mismo tiempo, actúa como un factor de desincentivo que complica la cobertura de guardias en los distintos hospitales y centros de atención. En última instancia, esta precariedad termina impactando en la calidad del servicio ofrecido a los usuarios del sistema público, quienes se ven afectados por la falta de incentivos para los profesionales.
Un reclamo que busca soluciones estructurales
El conflicto, que viene escalando desde hace meses, trasciende la cuestión netamente económica para instalarse en una demanda de soluciones estructurales. La asamblea ratificó que el malestar no se agota en una cifra, sino que involucra una necesidad urgente de dignificación de la labor sanitaria. En este marco, los trabajadores exigen que la base del aumento salarial sea recalculada para cubrir efectivamente la inflación, rechazando la propuesta original por considerarla alejada de la realidad. Asimismo, el reclamo incluye la exigencia de regularización laboral mediante el pase a planta permanente de todos los trabajadores que se encuentran actualmente precarizados dentro del sistema.
A estas demandas se suma el pedido de cumplimiento efectivo de la Ley Sanitaria vigente, normativa que los trabajadores consideran vulnerada en el contexto actual. La asamblea también puso énfasis en la necesidad de avanzar en mejoras concretas tanto en las condiciones generales de trabajo como en la infraestructura edilicia, elementos indispensables para garantizar una atención digna a los usuarios del sistema público de salud. Los trabajadores denuncian que la falta de respuestas claras no solo erosiona sus condiciones de vida, sino que profundiza la precarización laboral en un sector que resulta ser la columna vertebral de la atención sanitaria.
La decisión de mantener el estado de asamblea permanente y de ratificar cada uno de los puntos planteados confirma que la distancia entre el acuerdo gremial y las bases de los trabajadores sigue siendo insalvable. El sistema público de salud se encuentra, de esta manera, en una encrucijada donde la falta de incentivos y la persistencia de las irregularidades administrativas amenazan la estabilidad del servicio, obligando a las autoridades a replantear una estrategia que, hasta el momento, no ha logrado satisfacer las necesidades mínimas de quienes sostienen la atención sanitaria en la provincia.