El juicio por el hundimiento del submarino ARA San Juan, una de las tragedias más graves de la historia reciente de la Armada Argentina, llegará este miércoles a un momento decisivo con la lectura del veredicto que dictará el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz. Antes de conocerse la resolución, está previsto que los cuatro imputados pronuncien sus últimas palabras, dando cierre a un proceso que se extendió durante más de cuatro meses y en el que se realizaron más de 30 audiencias.
El proceso judicial comenzó el 3 de marzo en la ciudad de Río Gallegos y estuvo a cargo de los jueces Gabriel Reynaldi, Enrique Baronetto, Luis Giménez y Guillermo Quadrini. El lunes concluyeron los alegatos de las defensas, dejando el expediente en condiciones para que el tribunal emita su decisión.
La causa busca determinar si existieron responsabilidades penales de exoficiales de la Armada Argentina en relación con el estado operativo del submarino y las decisiones adoptadas durante su última misión, que terminó con la muerte de sus 44 tripulantes.
Los exoficiales que llegan a juicio
En el debate oral fueron juzgados cuatro exintegrantes de la Armada:
- Contralmirante Luis López Mazzeo.
- Excapitán de navío Claudio Villamide.
- Capitán de navío Héctor Alonso.
- Capitán de fragata Hugo Correa.
Los cuatro enfrentan acusaciones por:
- Incumplimiento de los deberes de funcionario público.
- Omisión de deberes del oficio.
- Estrago culposo agravado por el resultado de muerte, en concurso ideal.
Durante las audiencias se analizaron las responsabilidades que cada uno habría tenido respecto de las condiciones del submarino y de las decisiones adoptadas cuando se produjo la emergencia que precedió al hundimiento.
La hipótesis de la acusación
La acusación sostuvo durante el juicio que el hundimiento del ARA San Juan no fue consecuencia de un hecho fortuito, sino el resultado de una serie de incumplimientos que habrían convertido el desenlace en una tragedia evitable.
Según la reconstrucción presentada en el debate, luego de la avería reportada el 15 de noviembre de 2017, no se adoptaron las medidas de seguridad previstas para ese tipo de situaciones. Entre ellas, se mencionó la falta de una orden para que el submarino navegara en superficie y la ausencia de una convocatoria inmediata a especialistas.
En las primeras audiencias también se leyó el requerimiento de elevación a juicio, oportunidad en la que la fiscalía sostuvo que el hundimiento constituyó una "tragedia previsible". Durante la etapa de instrucción, además, se detectaron fallas críticas de mantenimiento y la existencia de advertencias previas que, según la acusación, fueron desatendidas.
Entre esos antecedentes figuran informes elaborados por la SIGEN y por la propia Inspección General de la Armada, que advertían sobre el deterioro de las baterías del submarino y la falta de ingresos a dique seco. Para la acusación, esas alertas habrían sido ignoradas, configurando una cadena de omisiones que derivó en el desenlace fatal.
La postura de la querella
Las abogadas de la querella, Valeria Carreras y Lorena Arias, sostuvieron durante el proceso que las pruebas reunidas tanto en la etapa de instrucción como durante el juicio oral resultan "abrumadoras" y permiten demostrar los incumplimientos que desembocaron en la tragedia.
Las representantes de los familiares cuestionaron además la estrategia adoptada por las defensas de los imputados. Según expresaron, los argumentos expuestos estuvieron basados en "tecnicismos" destinados a eludir responsabilidades, al tiempo que recordaron que los acusados negaron la existencia de problemas en el submarino y atribuyeron las responsabilidades a otros sectores.
En diálogo exclusivo con TN, Valeria Carreras expresó: "Llegamos a juicio luego de 8 años y 8 meses desde que se hundió el submarino ARA San Juan y ese fue un logro en sí mismo, porque nos precedieron dos sentencias que procesaron a los acusados".
La abogada también señaló: "Ahora llegamos al veredicto, luego de 4 meses de juicio oral aquí en Río Gallegos y sabremos si ese veredicto coincide con la prueba producida y con lo sostenido durante años por esta querella de 34 familiares de los tripulantes. Ese submarino yace en el fondo del mar esperando también, rogamos que no vuelva a ser abandonado a su suerte como cuando zarpó sin estas en condiciones de hacerlo. Esperamos justicia".
El caso que marcó a la Armada Argentina
El ARA San Juan había zarpado de la Base Naval Mar del Plata el 25 de octubre de 2017 para cumplir una misión de patrullaje. Durante esa navegación, el 15 de noviembre, se produjo la falla crítica que dio origen a la emergencia.
Con 44 tripulantes a bordo, el submarino desapareció y durante un año se desarrolló una intensa búsqueda hasta que finalmente fue localizado en el Atlántico Sur, a unos 907 metros de profundidad.
El hallazgo permitió confirmar que el casco resistente del submarino había sufrido una implosión, estableciendo así el desenlace de una tragedia que conmocionó al país.
Ahora, luego de más de 30 audiencias, cuatro meses de juicio oral y un proceso que comenzó ocho años y ocho meses después del hundimiento, el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz dará a conocer un veredicto que buscará establecer si existieron responsabilidades penales por parte de los exoficiales de la Armada juzgados en relación con el estado y la operación del ARA San Juan durante su última misión.