El expresidente Mauricio Macri intensifica sus reuniones con dirigentes del PRO de distintos puntos del país y prepara una nueva recorrida por la Patagonia, en el marco de la estrategia del partido para las elecciones de 2027.
Aunque el PRO fue uno de los principales aliados del Gobierno de Javier Milei desde el inicio de su gestión, el espacio mantiene diferencias con las formas de la administración libertaria. Macri, fundador del partido y una de sus principales figuras políticas, busca consolidar el protagonismo de la fuerza de cara al próximo turno electoral.
En los últimos meses, encabezó actos y encuentros en distintas provincias con el objetivo de ampliar la presencia territorial del PRO. Su última actividad fue en Jujuy, durante una nueva edición del ciclo Próximo Paso, que comenzó en marzo en Parque Norte.
«Le dije al Presidente que tenemos que armar equipo, pero no tuve eco», afirmó Macri durante su discurso en el norte del país. También defendió el papel de su espacio: «Nuestro rol es fundamental, les guste o no a muchos».
Sobre su función dentro del partido, sostuvo: «Hoy mi responsabilidad es tratar de ser mentor, ayudarlos a crecer, a prepararse». Además, remarcó que el PRO continúa trabajando para ampliar su presencia territorial y aseguró: «Seguimos apostando a la gestión y preparándonos para gobernar en todo el país».
El próximo destino del expresidente sería la Patagonia, posiblemente a fines de octubre o principios de noviembre. Aunque todavía no hay una localidad confirmada, una de las opciones es Chubut, provincia gobernada por Ignacio Torres.
En paralelo, Macri mantiene conversaciones y encuentros con dirigentes del PRO, del radicalismo y de otros espacios políticos. Según señalaron desde su entorno, el expresidente sostiene contactos frecuentes con referentes de distintos sectores.
El despliegue territorial del PRO
La consigna del partido para 2026 es prepararse para dar el «próximo paso» y posicionarse como garante de la continuidad del cambio político. Con ese objetivo, Macri encabezó actividades en diferentes puntos de la Argentina y alentó la construcción de candidaturas propias en todo el territorio nacional.
«El plan es tener 150 candidatos a intendentes en todo el país», señaló un referente del PRO. De acuerdo con lo que trascendió dentro del espacio, los nombres ya estarían definidos, aunque se darían a conocer más adelante.
«La idea es mostrar quiénes son la nueva camada de dirigentes del PRO», expresó otro dirigente con acceso a las conversaciones de la conducción partidaria. En ese sentido, agregó: «Buscamos ser competitivos en cada territorio».
El ciclo de encuentros comenzó en marzo con una convocatoria nacional en Parque Norte y continuó en Resistencia, Mendoza, Santa Fe, Vicente López y Mar del Plata. Las actividades reunieron a dirigentes, legisladores, equipos técnicos y referentes locales.
La apuesta del PRO es llegar a las elecciones de 2027 con una estructura territorial activa y una nueva generación de dirigentes con proyección electoral.
Las diferencias con LLA y las negociaciones electorales
En las últimas semanas, el PRO volvió a marcar diferencias con el Gobierno nacional por el tratamiento del Presupuesto 2027 y cuestionó los recortes previstos en materia de discapacidad. La discusión expuso nuevas tensiones entre el oficialismo y sus aliados.
Desde el partido sostienen que acompañar el rumbo económico de la gestión de Milei no significa respaldar todas sus decisiones. Esa postura también atraviesa las conversaciones con La Libertad Avanza, con la que mantienen negociaciones para explorar posibles acuerdos electorales en distintos distritos.
Mientras avanzan esos contactos, el PRO busca conservar una estructura propia y fortalecer su presencia territorial para evitar que su participación política dependa exclusivamente de eventuales alianzas.
La estrategia de Macri se desarrolla en un escenario en el que el PRO y La Libertad Avanza aceleran la construcción de un armado conjunto para 2027. Ambos espacios analizan especialmente 17 distritos en los que el partido fundado por el expresidente no está al frente de los gobiernos provinciales.
Las conversaciones apuntan a evaluar las fortalezas territoriales de cada fuerza y las posibilidades de establecer alianzas en cada provincia. En ese esquema también aparece el radicalismo y otras fuerzas provinciales, aunque el alcance de los acuerdos dependerá de las negociaciones políticas y de los diálogos con los gobernadores.
Este contenido fue elaborado con la asistencia de inteligencia artificial en su redacción y edición.