"Manga de chorros: por eso tienen a su líder presa", el feroz ataque de Milei a la oposición
En un inicio de discurso marcado por la confrontación, el mandatario arremetió contra los legisladores en el recinto. Denunció "operetas" con audios falsos y ratificó las acusaciones por las causas de Vialidad y Cuadernos.

El escenario del Congreso de la Nación se convirtió este domingo en un foco de máxima tensión política durante la apertura de las sesiones ordinarias. El presidente Javier Milei, lejos de buscar un tono conciliador para inaugurar el año legislativo, optó por profundizar la grieta con los sectores opositores presentes en el recinto desde el primer minuto de su alocución. Tras destacar los logros alcanzados en el inicio de su gestión, el mandatario lanzó una chicana directa a las bancadas detractoras al afirmar con tono desafante que ellos también podían aplaudir, ya que él es el presidente de todos, aunque a ese sector no le guste.

La retórica presidencial escaló rápidamente hacia acusaciones de índole delictiva, vinculando la falta de apoyo de la oposición con una supuesta incapacidad ética derivada de prácticas de corrupción histórica. En ese sentido, el jefe de Estado apuntó contra los legisladores con una frase tajante al señalar que no podían aplaudir sus medidas porque se les escapaban las manos en bolsillos ajenos. Esta declaración marcó el pulso de un discurso que abandonó las formalidades tradicionales para adentrarse en un terreno de confrontación directa y descalificación personal hacia el arco opositor.

Denuncias de "operetas" y la batalla por el relato público

Durante su intervención, el mandatario se refirió enérgicamente a lo que considera una campaña de desprestigio coordinada en su contra, calificando las críticas y versiones que circularon recientemente como maniobras de desinformación. Milei desafió a sus adversarios a continuar con lo que denominó "operetas", asegurando que la ciudadanía es plenamente consciente de la falta de veracidad en los ataques recibidos. El Presidente fue específico al señalar que la gente sabe que los audios son falsos y que los testimonios en su contra han sido desmentidos por la realidad de las declaraciones, instando a los opositores a seguir mintiendo con situaciones que, según sus palabras, no tienen sustento real.

En medio de gritos y tensión en el recinto, el jefe de Estado hizo alusión al uso de material sin editar al exclamar que sigan mintiendo incluso con los crudos, tildando a los legisladores de ser una "manga de ladrones y manga de chorros". Para el mandatario, la persistencia de estas versiones responde a una estrategia deliberada de una clase política que se niega a aceptar el cambio de paradigma que su gobierno representa. Esta defensa encendida de su gestión se transformó, minutos más tarde, en un ataque directo al corazón del liderazgo opositor, conectando el comportamiento de los presentes con las causas judiciales que afectan a su conducción nacional.

La sentencia política sobre la situación judicial de la líder opositora

El clímax del ataque dialéctico se produjo cuando el mandatario vinculó el accionar de la oposición con la situación procesal de su principal referente política. En un momento de extrema efervescencia, Milei exclamó que por ese mismo comportamiento tienen a su líder presa, ratificando su postura sobre las condenas y prisiones preventivas que pesan sobre la exmandataria. El jefe de Estado no solo validó la actual privación de la libertad de la dirigente, sino que vaticinó que dicha situación se mantendrá firme debido a la contundencia de los expedientes que se tramitan en la justicia federal.

Según las palabras del Presidente ante la Asamblea Legislativa, la líder opositora seguirá presa por la denominada Causa de los Cuadernos, por la investigación relativa al Memorándum con Irán y por lo ocurrido en la causa de Vialidad. Milei fue categórico al calificar a la referente como una "chorra" y asegurar que los sectores que hoy lo enfrentan fueron los más corruptos de la historia argentina. Con este nivel de beligerancia y sin dejar espacio para el consenso parlamentario, el período legislativo 2026 comienza bajo una atmósfera de ruptura total entre el Poder Ejecutivo y el bloque opositor, dejando en claro que la estrategia oficial será la confrontación directa en cada estrado disponible.