Manuel Adorni renunció este sábado a la Jefatura de Gabinete, en un contexto marcado por el avance de la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, las controversias en torno a su patrimonio declarado y la creciente pérdida de respaldo dentro del oficialismo.
La salida del funcionario se produjo luego de semanas de tensión política y de fuertes cuestionamientos, tanto desde la oposición como desde sectores de la propia mesa de conducción del Gobierno, que finalmente derivaron en el fin de su gestión.
En el texto de su renuncia, Adorni sostuvo que decidió apartarse del cargo para proteger a su familia y cuestionó el tratamiento que recibió durante los últimos meses.
"Usted sabe todo lo que he sufrido durante todo este tiempo. Los interminables ataques mediáticos que he soportado me han llevado a tener que pedirle que esta vez me acompañe, para poder cerrar este ciclo en pos de protegerme a mí y a mi familia", expresó.
Además, aseguró que fue víctima de una campaña en su contra.
"Me han tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción sobre mis espaldas", afirmó. También denunció que las críticas alcanzaron a su entorno familiar y personal.
Una salida anticipada por la crisis
La renuncia se concretó después de varios días de especulaciones sobre su continuidad. Aunque Javier y Karina Milei intentaron sostenerlo en el cargo, el avance de la causa judicial y las diferencias dentro del oficialismo terminaron por acelerar el desenlace.
El propio Presidente había dado una señal desde España al referirse a la situación de su colaborador.
"Si la Justicia lo considera culpable, lo vuelo de una patada", afirmó Milei, aunque aclaró que era "optimista" respecto del resultado de la investigación.
La investigación patrimonial
Uno de los ejes de la causa judicial es el crecimiento de su patrimonio, denunciado por la diputada Marcela Pagano, quien advirtió presuntas inconsistencias en las declaraciones juradas del exfuncionario.
Entre los bienes bajo análisis figura la compra de un departamento en el barrio porteño de Caballito, adquirido en noviembre de 2025 por un valor declarado de 230 mil dólares mediante una hipoteca privada sin intereses y con un plazo de devolución de un año.
La Justicia también investiga la adquisición de una vivienda en el country Indio Cuá, a nombre de su esposa, Bettina Angeletti.
En ese expediente declaró el arquitecto Matías Tabar, responsable de las remodelaciones del inmueble, quien aseguró que recibió un pago de 245 mil dólares en efectivo y sin factura por las obras realizadas.
Los viajes bajo la lupa
La situación judicial de Adorni también incluye investigaciones por dos viajes realizados junto a su familia.
El primero corresponde a la denominada Argentina Week en Nueva York, donde su esposa integró la comitiva oficial. Posteriormente, la Justicia determinó que uno de los pasajes de regreso en primera clase fue abonado por la Jefatura de Gabinete, contradiciendo la versión pública del entonces funcionario, que había asegurado haber afrontado el gasto personalmente.
La segunda causa analiza un viaje privado a Punta del Este durante el feriado de Carnaval. La investigación busca establecer si los vuelos utilizados por la familia fueron financiados por empresarios con vínculos comerciales con el Estado.
Según consta en el expediente, el empresario Marcelo Grandio habría pagado esos traslados, mientras que una directiva de la empresa aérea declaró que parte de la operación fue abonada en efectivo.
Fin de un ciclo
Manuel Adorni fue vocero presidencial desde el inicio del gobierno de Javier Milei, en diciembre de 2023, y asumió la Jefatura de Gabinete en noviembre de 2025.
Su salida abre una nueva etapa dentro del Ejecutivo nacional, que ahora deberá definir oficialmente a su reemplazante en medio de una reestructuración política impulsada por la Casa Rosada.