El presidente Javier Milei concluye su gira en Israel en un contexto de máxima tensión internacional, a pocas horas de que expire una frágil tregua en Medio Oriente que podría derivar en la reanudación del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Su estadía final en Jerusalén se desarrolla mientras continúan negociaciones diplomáticas complejas que buscan evitar una escalada bélica de consecuencias imprevisibles.
El escenario no es nuevo para el mandatario argentino. La última vez que Milei visitó al primer ministro Benjamín Netanyahu, Israel iniciaba su guerra contra Irán. Ahora, nuevamente en territorio israelí, el Presidente cierra otra gira con un horizonte incierto, marcado por la posibilidad concreta de que se reanude la confrontación con el régimen chiíta.
Las negociaciones de paz, impulsadas con convocatoria de Pakistán y previstas en Islamabad, enfrentan obstáculos estructurales. Las diferencias entre las partes son profundas y se concentran en dos ejes centrales: el control del estrecho de Ormuz, que Irán pretende mantener bajo su órbita y el desarrollo nuclear iraní, que la Casa Blanca exige reducir a su mínima expresión.
Estas tensiones condicionan el avance diplomático y explican por qué figuras clave como JD Vance, vicepresidente de Estados Unidos, y Mohammad Baqer Qalibaf, titular del Parlamento iraní, permanecen en Washington y Teherán, respectivamente, a la espera de señales positivas que destraben el diálogo.
Israel, Estados Unidos e Irán
En este contexto, Israel sostiene una postura alineada con Estados Unidos y respalda la posibilidad de una ofensiva contra Irán. Al mismo tiempo, mantiene su propia agenda militar, centrada en neutralizar las operaciones de Hezbollah desde el Líbano.
El ex presidente Donald Trump intervino directamente en este delicado equilibrio al exigir a Netanyahu que detuviera las acciones contra Hezbollah. Esta decisión política permitió que la visita de Milei se desarrollara sin ataques desde Beirut. Sin embargo, la tregua acordada entre Trump y Mojtaba Khamenei, líder religioso iraní, se mantiene como un acuerdo frágil, con riesgo de ruptura inminente.
Un vocero del Gobierno israelí fue claro al respecto: "Nos preparamos para cualquier contingencia". Esta definición resume el clima en el que se mueve la comitiva argentina en sus últimas horas en Jerusalén.
Agenda presidencial
En medio de este escenario, Milei desplegó una agenda que combina actividades oficiales, encuentros religiosos y gestos simbólicos. La jornada comenzó a las 4.30 AM (hora argentina) con una reunión con rabinos, en línea con su interés personal por la religión judía.
El Presidente fue además condecorado por la Academia de Estudios Talmúdicos en la Yeshiva Hebron, una institución que forma a la élite de los observantes en Israel. La visita generó una escena inesperada, según relató un testigo: "La visita a Yeshiva Hebron fue una locura. Milei rompió el protocolo, se fue por un pasillo y los chicos se le abalanzaban. Nunca vi nada parecido".
Más tarde, a las 10 AM (hora argentina), Milei y su comitiva se dirigirán al Santo Sepulcro, un sitio que el mandatario suele visitar en cada paso por Jerusalén. En esta ocasión, la visita adquiere un significado particular: se cumple un año del fallecimiento del Papa Francisco en Roma. La relación entre Milei y el pontífice argentino fue definida como "en zigzag", y no se descarta que el Presidente realice allí un tributo personal en el lugar más sagrado del cristianismo.
Ceremonia bajo amenaza y decisiones de seguridad
Uno de los momentos más sensibles de la agenda es la participación en la ceremonia oficial por el 78° Día de la Independencia de Israel, que se realiza en el Monte Herzl. Milei incluso participó del ensayo general el domingo pasado, donde cantó la canción Libre, prevista para sonar cuando ocupe el centro del escenario.
Sin embargo, la concreción del acto en vivo está sujeta a la evolución del conflicto. La posibilidad de un ataque desde Irán o Hezbollah convierte al lugar en un blanco vulnerable, lo que abre la alternativa de emitir una grabación previamente realizada por razones de seguridad.
La propia agenda oficial refleja esta incertidumbre. La Casa Rosada comunicó con cautela: "El Presidente participa en la ceremonia por el 78vo Día de la Independencia de Israel (encendido de antorchas) - Actividad a confirmar".
El cierre en el Muro de los Lamentos y el regreso
Antes de emprender su regreso a la Argentina, Milei tiene previsto realizar una última visita al Muro de los Lamentos, un sitio de fuerte carga simbólica en su relación con Israel. Durante su visita anterior, en junio de 2025, el mandatario compartió una oración junto a Netanyahu en ese lugar.
En aquella ocasión, el primer ministro permaneció solo frente al Muro, en una escena que llamó la atención de la comitiva argentina. Días después se conoció el motivo: Netanyahu había pedido por la victoria en la guerra contra Irán, que comenzaría horas después de la partida de Milei.
Para esta nueva visita, aún no está confirmado si el líder israelí acompañará al Presidente argentino.
El regreso está previsto para el miércoles cerca del mediodía, cuando Milei arribará a Buenos Aires junto a Karina Milei, Pablo Quirno y Juan Bautista Mahiques.