A horas de realizar su cadena nacional por el tema Malvinas, el presidente argentino Javier Milei mantuvo una reunión bilateral con su par chileno, José Antonio Kast, en la ciudad de Santiago.
El encuentro se realizó cerca del mediodía en el Palacio de la Moneda, sede del Poder Ejecutivo de Chile, y se extendió durante aproximadamente 40 minutos. La reunión tuvo lugar en un contexto de expectativa por la posibilidad de que surgieran novedades vinculadas con el diálogo sobre el control del Estrecho de Magallanes.
Sin embargo, las temáticas abordadas durante la bilateral no fueron informadas oficialmente. El encuentro se desarrolló bajo un marcado hermetismo, especialmente desde el lado argentino, pese al interés existente en torno a los asuntos que pudieron haber formado parte de la conversación entre ambos mandatarios.
La reunión de este jueves representó el tercer cara a cara entre Milei y Kast en lo que va del año, aunque fue también el más breve de los encuentros mantenidos entre ambos presidentes.
La llegada de Milei al Palacio de la Moneda
Javier Milei arribó después de las 11 horas a la sede del Poder Ejecutivo chileno, luego de participar como principal expositor en el Foro de Madrid, un evento de la derecha latinoamericana. El mandatario argentino estuvo acompañado durante su visita por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno.
A pesar del buen vínculo que existe entre ambos presidentes, durante la visita no abundaron las gestualidades. La actividad incluyó una foto protocolar durante la recepción oficial y un acompañamiento en la salida, sin que se registraran mayores instancias públicas vinculadas con el encuentro.
La falta de información oficial sobre el contenido de la conversación mantuvo el hermetismo en torno a los temas tratados. Infobae consultó tanto a la Casa Rosada como a la Cancillería, pero no recibió respuestas precisas sobre la agenda de la reunión.
Desde Chile, en cambio, sostuvieron que la controversia surgida por el Estrecho de Magallanes fue abordada particularmente por José Antonio Kast durante la bilateral.
El pedido de extradición de Falvarino Apablaza
En el plano político, el gobierno chileno realizó una petición a sus pares trasandinos para que se propicie la extradición de Falvarino Apablaza, quien se encuentra procesado como autor intelectual del asesinato del entonces senador Jaime Guzmán y por haber participado del secuestro de Cristián Edwards.
Cristián Edwards es hijo de Agustín Edwards, propietario del diario El Mercurio. El pedido fue realizado por la Directiva Nacional de la Unión Demócrata Independiente (UDI), el partido al que José Antonio Kast estuvo afiliado durante 20 años.
A comienzos de este año, el exguerrillero chileno solicitó, a través de su abogado Rodolfo Yanzón, un documento en la ONU en el que rechaza la detención ordenada por la justicia argentina.
De esta manera, la agenda política bilateral incluyó también el planteo vinculado con la situación de Apablaza y el pedido para que se avance en su extradición.
Energía, minería y pasos fronterizos
Entre los asuntos que habrían formado parte de la conversación entre los presidentes también se mencionaron cuestiones relacionadas con las inversiones económicas en materia de energía y minería.
Asimismo, durante el encuentro habrían sido abordados temas vinculados con la cooperación en materia de pasos fronterizos, dentro de una agenda que reunió cuestiones políticas, económicas y relacionadas con la situación territorial planteada en torno al Estrecho de Magallanes.
Pese a estas versiones y a la información surgida desde Chile, no hubo una comunicación oficial precisa que detallara los puntos tratados durante los cerca de 40 minutos que duró el encuentro en el Palacio de la Moneda.
La controversia por el Estrecho de Magallanes
La reunión entre Javier Milei y José Antonio Kast se produjo en un contexto marcado por la controversia que, durante los últimos meses, se generó en torno al Estrecho de Magallanes. Diferentes funcionarios argentinos vinculados al ámbito de la defensa realizaron declaraciones sobre la situación del espacio marítimo. Según esas manifestaciones, si bien el espacio marítimo del Estrecho de Magallanes es chileno, la boca que une Cabo Vírgenes con Punta Dúngenes, y el tramo ubicado desde ese punto hacia el Este, es argentino.
Esta posición fue expresada en abril por el jefe del Servicio de Hidrografía Naval de Argentina, contraalmirante Hernán Montero.
Meses después, las declaraciones fueron replicadas por el jefe de la Fuerza Aérea Argentina, Gustavo Valverde, quien mencionó ese canal como una zona en la que Argentina debe mantener su soberanía.
Las manifestaciones realizadas por los funcionarios argentinos tuvieron un fuerte impacto en Chile y volvieron a colocar la situación del estrecho en el centro de la discusión bilateral.
La respuesta de Kast desde Punta Arenas
La controversia tuvo una nueva expresión en las horas previas a la reunión bilateral. Durante la tarde del día anterior, José Antonio Kast realizó declaraciones en Punta Arenas y fijó una posición contundente sobre la situación del Estrecho de Magallanes.
El mandatario chileno afirmó que Argentina "no tiene ni tendrá jamás soberanía ni control sobre el Estrecho de Magallanes".
Kast sostuvo además que la situación se encuentra resuelta por los tratados internacionales y descartó exigir la derogación del decreto 457, firmado en 2021 por el entonces presidente argentino Alberto Fernández. Ese decreto califica al estrecho como una zona de soberanía compartida, un elemento que también forma parte del contexto en el que se produjo el encuentro entre ambos mandatarios.
Así, la reunión de cerca de 40 minutos en Santiago se desarrolló a pocas horas de la cadena nacional de Javier Milei sobre Malvinas y con la situación del Estrecho de Magallanes como uno de los principales puntos de atención. Aunque no hubo información oficial detallada sobre el contenido de la bilateral, desde Chile sostuvieron que Kast llevó la controversia a la conversación, en medio de una agenda que también habría incluido cuestiones de extradición, energía, minería y cooperación en pasos fronterizos.