El presidente Javier Milei llegó este domingo a Tel Aviv en lo que constituye su tercera visita oficial a Israel, en un escenario atravesado por una fuerte inestabilidad regional. Apenas aterrizó en el aeropuerto Ben Gurion antes del mediodía local, realizó un gesto que ya se ha vuelto habitual en sus viajes al país: se dirigió al Muro de los Lamentos, considerado el lugar más sagrado del judaísmo.
Allí, acompañado por el rabino del llamado Kotel y por el embajador argentino en Israel, Axel Wahnish, también rabino y guía espiritual del mandatario, Milei rezó durante varios minutos visiblemente emocionado. Tras ese momento, firmó un libro y se retiró sin hacer declaraciones, subiendo nuevamente a los dos vehículos Audi negros que integraban su comitiva oficial.
Junto a él estuvieron su hermana, Karina Milei, quien rezó del lado de las mujeres vestida de negro, el canciller Pablo Quirno y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
Reunión con Netanyahu y anuncios estratégicos
Por la tarde, el mandatario argentino se reunió con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, en un contexto de máxima tensión por la guerra con Irán. El encuentro se desarrolló en la oficina del premier y tuvo un fuerte contenido político y estratégico.
Tras la reunión, Milei anunció una medida concreta: la implementación de un vuelo directo entre Tel Aviv y Buenos Aires, que será operado por la aerolínea estatal israelí El Al a partir de noviembre.
Además, ambos mandatarios sellaron los denominados "Acuerdos de Isaac", una iniciativa impulsada por el presidente argentino con el objetivo de fortalecer los vínculos entre Israel y los países de América Latina. Del evento participaron ministros de Asuntos Exteriores, Finanzas y Transportes, además del embajador de Estados Unidos en Israel y el director general de la aerolínea.
La sintonía entre ambos líderes quedó reflejada en un mensaje público de Netanyahu, quien difundió un video en su cuenta de X donde se lo ve abrazando a Milei y a su hermana. "Bienvenido a Israel, bienvenido a Jerusalén, mi amigo, Presidente de Argentina Javier Milei, un gran amigo del Estado de Israel. Israel y Argentina están juntas, más fuertes que nunca", expresó.
Visita y crisis de Medio Oriente
La presencia de Milei se produce en un momento delicado para el gobierno israelí. Netanyahu enfrenta cuestionamientos a nivel internacional, incluyendo acusaciones de crímenes de guerra por parte de la Corte Penal Internacional, y críticas internas por su política frente al conflicto en la región.
En particular, el primer ministro ha sido señalado por haber aceptado un frágil cese del fuego en el Líbano, impulsado por Irán y su aliado Hezbollah, bajo la presión de Donald Trump. Esta situación generó tensiones políticas y mediáticas, con sectores que lo calificaron como subordinado a decisiones externas.
Según el sitio AXIOS, el propio Netanyahu quedó en "shock" tras un mensaje publicado por Trump en su red social, en el que afirmaba que Israel no bombardearía más al Líbano por prohibición de Estados Unidos. Horas antes de la llegada de Milei, Trump intentó moderar la situación al elogiar a Israel como un "gran aliado" que "sabe cómo vencer".
Seguridad extrema y clima de guerra latente
A diferencia de visitas anteriores —en febrero de 2024 y junio de 2025—, el mandatario argentino no recibió esta vez una bienvenida masiva. El contexto de seguridad, marcado por una guerra en pausa, condicionó el escenario.
Con vallados, guardaespaldas armados y medidas extremas, solo decenas de personas se acercaron al aeropuerto para saludarlo, al grito de "¡Javier!" y "¡Presidente!", junto a cánticos en hebreo. Vestido con su habitual campera de cuero negra y con kippá, Milei respondió levantando la mano.
La tensión se profundiza por la inminente expiración de la tregua con Irán, prevista para el miércoles. El presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que "la guerra podría reanudarse en cualquier momento" y señaló que Teherán no confía en Estados Unidos.
Un alojamiento estratégico
La comitiva argentina se alojó en el Waldorf Astoria Jerusalem, un hotel cinco estrellas elegido por razones de seguridad. A diferencia del tradicional King David, este establecimiento cuenta con un bunker en cada piso, lo que lo convierte en una opción más segura en el contexto actual.
El hotel, ubicado a tres cuadras del King David, tiene una rica historia. Originalmente fue el Palace Hotel, construido en 1929 por iniciativa del Consejo Supremo Musulmán y diseñado por el arquitecto turco Nahas Bay en estilo neo-moresco. En 1935 pasó al mandato británico y, tras la creación del Estado de Israel en 1948, funcionó como ministerio de Industria. Fue vendido en 2007 y desde 2014 se consolidó como uno de los alojamientos más prestigiosos de Jerusalén.
Allí, el Presidente fue recibido con la bandera argentina y carteles con su imagen que decían: "¡Gracias Presidente Milei! ¡Viva la libertad carajo!".
Protestas y un escenario interno complejo
El contexto político interno también refleja dificultades para Netanyahu, quien enfrentará elecciones en los próximos meses con una popularidad en descenso. Comunidades del norte de Israel expresaron su malestar mediante una huelga, en rechazo a la tregua de diez días acordada con el Líbano.
A su vez, en Jerusalén se registraron protestas frente a la residencia del primer ministro y de otros miembros de su coalición de extrema derecha. Los manifestantes reclaman la conformación de una comisión que investigue su rol en el ataque del 7 de octubre de 2023, perpetrado por el grupo Hamas, que dejó 1200 muertos y 200 personas secuestradas.
En este escenario, la visita de Milei aparece como un respaldo político significativo para el líder israelí, en medio de una coyuntura marcada por la incertidumbre, la presión internacional y los conflictos aún latentes.