El presidente Javier Milei viajará a Bolivia el próximo sábado 8 de noviembre para asistir a la ceremonia de asunción de Rodrigo Paz, el nuevo presidente del país vecino. La toma de posesión se realizará en La Paz, sede gubernamental de Bolivia, y se está evaluando la posibilidad de que Milei haga una escala previa en Santa Cruz, capital económica.
El viaje de Milei es un fuerte gesto de respaldo y alineamiento con la nueva administración boliviana, con quien busca tejer un vínculo de cercanía para ganar un nuevo aliado en la región. Paz, actualmente senador y dirigente de centro derecha, llega al Palacio Quemado con la intención de encarar una reforma gradual del estado para disminuir el déficit y encontrar una solución a la falta de dólares y de inversiones a nivel.
La situación económica en Bolivia es apremiante, con sueldos bajos, inflación en aumento y un grave desabastecimiento de combustible que genera filas de autos de hasta 15 cuadras para poder cargar nafta. Paz prometió que sus primeras medidas estarán dirigidas a paliar la crisis del combustible.
El cambio de color político en Bolivia vuelve a volcar la balanza del bloque hacia lo que puede definirse dentro de un marco de derecha, con políticas de libre mercado y eficientización del Estado, pilares fundamentales para Milei ¹.