Protesta: dos hombres se subieron a las ventanas del Palacio Municipal pidiendo trabajo
Los manifestantes reclamaron empleos dignos y estables, rechazaron ayudas temporales y exigieron la presencia del intendente Gustavo Saadi para obtener una respuesta a sus demandas.

Momentos de extrema tensión se vivieron en las inmediaciones del Palacio Municipal de la Capital, donde dos hombres llevaron adelante una medida de fuerza al subirse a los ventanales del edificio público para reclamar trabajo estable. La situación generó un importante despliegue de las fuerzas de seguridad, interrumpió la circulación vehicular en las arterias cercanas y alteró la rutina habitual de empleados municipales y vecinos que se encontraban en la zona.

La protesta tuvo como eje un reclamo por empleos dignos y permanentes. Los dos manifestantes permanecieron sobre las ventanas del edificio municipal mientras reclamaban ser escuchados y solicitaban la presencia del intendente Gustavo Saadi para plantear directamente sus demandas.

Uno de los hombres se identificó como Jesús y explicó, junto con el otro manifestante, que la medida adoptada tenía como objetivo visibilizar la necesidad de acceder a una fuente laboral estable. En ese marco, expresaron su rechazo a recibir asistencia o ayudas de carácter temporal, al considerar que ese tipo de respuestas resultan insuficientes para afrontar las necesidades del día a día.

Un reclamo que elevó la tensión frente al municipio

La decisión de los dos hombres de ubicarse en los ventanales del Palacio Municipal convirtió el reclamo laboral en una situación que demandó la intervención inmediata de las fuerzas de seguridad. La posición adoptada implicaba una situación de riesgo, por lo que se dispuso un perímetro de seguridad alrededor del sector.

El operativo incluyó la participación de distintas unidades especializadas, que fueron convocadas para intervenir ante la particularidad de la protesta y preservar la integridad física de los manifestantes.

Entre los recursos desplegados se encontraban:

  • Grupo Especial de Rescate (GER).
  • División Drones.
  • Personal de la Dirección de Bomberos.
  • Un camión hidrante.
  • Personal del SAME.
  • Mediadores de la Policía de la Provincia.

La presencia de estas unidades permitió establecer un dispositivo destinado a controlar la situación y generar las condiciones necesarias para intentar que ambos individuos abandonaran la postura que habían adoptado.

La acción de los mediadores

Uno de los principales componentes del operativo fue la intervención de mediadores de la fuerza, quienes mantuvieron conversaciones continuas con los dos hombres. El objetivo de esas comunicaciones fue lograr que desistieran de la medida de fuerza y, fundamentalmente, resguardar su integridad física ante la situación de riesgo.

El diálogo se desarrolló mientras se mantenía el perímetro de seguridad y permanecían en el lugar las distintas unidades especializadas convocadas para intervenir. Los manifestantes, por su parte, sostuvieron el reclamo vinculado con la necesidad de contar con empleos dignos y estables. Según expresaron en el lugar, las ayudas temporales no representaban una solución suficiente para las dificultades que enfrentan cotidianamente.

En ese contexto, también insistieron en su pedido de que se hiciera presente el intendente Gustavo Saadi, a quien buscaban plantearle directamente sus demandas y obtener una respuesta sobre el reclamo laboral.

 

Amplio operativo de seguridad

La situación generó además consecuencias sobre la circulación y las actividades habituales en las inmediaciones del Palacio Municipal. Debido al operativo montado por la Policía de la Provincia, la circulación vehicular en las arterias inmediatas fue interrumpida.

Ante esta modificación del tránsito, se recomendó a los automovilistas transitar con precaución por las avenidas adyacentes, mientras permanecía activo el dispositivo de seguridad desplegado en torno al edificio. La presencia del Grupo Especial de Rescate, la División Drones, Bomberos con un camión hidrante y personal del SAME respondió a la necesidad de abordar una protesta que había adquirido características particulares por la ubicación de los manifestantes.

El perímetro también permitió mantener una distancia de seguridad mientras los mediadores continuaban con las conversaciones destinadas a resolver el conflicto y conseguir que los dos hombres desistieran de permanecer sobre los ventanales.

Empleados y vecinos aguardaron fuera del perímetro

La protesta también alteró la actividad cotidiana de quienes se encontraban dentro o en las inmediaciones de la sede municipal. Empleados municipales y vecinos debieron permanecer fuera del perímetro de seguridad mientras se desarrollaba el operativo. La espera estuvo vinculada con la necesidad de que finalizara el conflicto para poder recuperar las condiciones habituales de funcionamiento y circulación en el sector.

Mientras tanto, las fuerzas de seguridad mantuvieron desplegados los recursos destinados a atender la situación y los mediadores continuaron intentando establecer un diálogo con los manifestantes.

La escena, que comenzó como un reclamo por trabajo, terminó generando una intervención de distintas áreas especializadas debido a la situación de riesgo planteada por los dos hombres al ubicarse en los ventanales del Palacio Municipal.