Reidel rechaza acusaciones de corrupción tras su veloz desendeudamiento
El titular de Nucleoeléctrica Argentina justificó la cancelación de 825 millones de pesos en pasivos mediante operaciones inmobiliarias declaradas, en medio de denuncias por presuntos retornos en la gestión de la estatal.

El presidente de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA)Demián Reidel, se encuentra actualmente en el centro de una controversia pública tras revelarse la vertiginosa velocidad con la que logró sanear sus finanzas personales. Según una investigación periodística publicada por el portal El Disenso, el funcionario consiguió eliminar pasivos que sumaban un total de 825 millones de pesos en un lapso de apenas 18 días

Esta situación llamó la atención de los analistas financieros, dado que, hasta mediados de enero, Reidel se encontraba calificado en una situación de "alto riesgo de insolvencia" dentro del sistema crediticio.

Ante la escalada de las sospechas que vinculan este movimiento de fondos con presuntas irregularidades, el titular de la compañía estatal utilizó sus redes sociales para ofrecer un descargo tajante. "No suelo responder operaciones, pero se acabó. Acá están los papeles", afirmó Reidel, quien sostiene que el origen del dinero es plenamente legítimo y que toda la operatoria se encuentra debidamente registrada en su declaración jurada ante la AFIP, rechazando de plano cualquier acusación de corrupción.

 

Para explicar la procedencia de la millonaria suma, Reidel detalló una estrategia de inversión iniciada en el año 2018, cuando adquirió con fondos propios una participación en un desarrollo inmobiliario dentro de la Argentina. Según su relato, esta participación fue vendida por etapas a lo largo de los últimos años, mencionando operaciones concretadas en marzo de 2023 y diciembre de 2024. 

El funcionario explicó que, mientras avanzaba la venta de otra parte del proyecto durante el transcurso de 2025, decidió tomar un financiamiento puente contra el activo para obtener liquidez inmediata, lo que explicaría la voluminosa deuda registrada inicialmente.

El cierre definitivo de esta ingeniería financiera se produjo el pasado 15 de diciembre, fecha en la que Reidel concretó la venta de una fracción del proyecto por un valor de 770.000 dólares. Con el ingreso de estas divisas, el funcionario procedió a cancelar la totalidad de las obligaciones contraídas, principalmente con el Banco Macro

En su defensa, remarcó que tanto la compra original como la venta posterior se realizaron con fondos propios y que la operación fue totalmente documentada ante escribano público con firmas certificadas, concluyendo que simplemente cobró su inversión y canceló su deuda.

A pesar de las explicaciones sobre su patrimonio privado, la gestión de Reidel al frente de la operadora de las centrales nucleares enfrenta cuestionamientos que empañan el escenario administrativo. Coincidentemente, la cancelación de sus obligaciones bancarias ocurrió en un período donde su administración en Nucleoeléctrica Argentina habría adjudicado contrataciones por un total aproximado de 20.417 millones de pesos. Este volumen de contrataciones públicas ha generado suspicacias entre diversos sectores que siguen de cerca la transparencia en el manejo de los recursos del Estado.

Fuentes cercanas a la operatoria de la compañía han señalado presuntas irregularidades en los pagos a proveedores, mencionando incluso versiones sobre el cobro de comisiones del 5% para habilitar los desembolsos correspondientes. 

De confirmarse estas denuncias, los montos derivados de dichos retornos alcanzarían una cifra cercana a los mil millones de pesos, un número que guarda una inquietante proporción con el desendeudamiento personal del funcionario. Hasta el momento, no ha habido una respuesta oficial por parte de la empresa sobre estas últimas y graves acusaciones, manteniendo una atmósfera de incertidumbre sobre la integridad de la gestión en el sector nuclear.