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Reino Unido rechaza las sanciones argentinas contra empresas que operan en Malvinas

Londres respaldó a las compañías e individuos vinculados con actividades comerciales e hidrocarburíferas en las Islas Malvinas y cuestionó las medidas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei. La respuesta británica volvió a exponer las diferencias entre ambos países sobre soberanía, autodeterminación y explotación de recursos.

18 Septiembre de 2026 15.58

El Gobierno del Reino Unido rechazó las sanciones impulsadas por la Argentina contra empresas e individuos que operan en las Islas Malvinas y calificó esas medidas como "inaceptables" y "sin justificación legal". Al mismo tiempo, ratificó su respaldo a las compañías que desarrollan actividades en el archipiélago, especialmente aquellas vinculadas con el sector de hidrocarburos.

La respuesta británica llegó a través de un comunicado difundido este jueves por Uma Kumaran, subsecretaria parlamentaria para los Territorios de Ultramar, en representación del Ministerio de Relaciones Exteriores británico. El pronunciamiento se produjo después de que el Gobierno argentino profundizara durante las últimas semanas sus acciones contra empresas y personas relacionadas con actividades económicas en las islas.

En el documento, Londres sostuvo que las Malvinas "son británicas" y afirmó que sus habitantes tienen derecho a desarrollar los recursos naturales del archipiélago "como consideren conveniente". Para el Gobierno británico, esa facultad se encuentra vinculada con el principio de autodeterminación.

La posición expresada por Londres contrasta directamente con la interpretación argentina sobre la soberanía del archipiélago y sobre las actividades vinculadas con sus recursos naturales.

Respaldo británico a las empresas alcanzadas

El Gobierno británico aseguró que tanto el Ejecutivo como su red diplomática respaldan plenamente a las empresas e individuos alcanzados por las medidas argentinas.

"El Gobierno del Reino Unido y nuestra red diplomática respaldan plenamente a esas empresas e individuos. Tienen todo nuestro apoyo", señaló Kumaran. La funcionaria recordó además que, según la posición británica, no es la primera vez que un gobierno argentino adopta medidas económicas contra personas o compañías que mantienen vínculos comerciales con las Malvinas.

A pesar de esos antecedentes, el comunicado sostuvo que "la economía de las Islas Malvinas sigue prosperando". De esta manera, Londres planteó que las medidas impulsadas anteriormente por la Argentina no impidieron, desde su perspectiva, el desarrollo de la actividad económica en el archipiélago.

El respaldo alcanza particularmente a las compañías relacionadas con el desarrollo de hidrocarburos, una actividad que se encuentra en el centro de la actual disputa entre ambos gobiernos.

La discusión por los mecanismos internacionales

Otro de los puntos cuestionados por Londres fue la utilización de mecanismos internacionales contra empresas e individuos que hacen negocios con las islas. "El Reino Unido está alineado con la comunidad internacional y cualquier intento de politizar mecanismos internacionales contra personas por hacer negocios con las Malvinas es ilegítimo", sostuvo el Gobierno británico.

El pronunciamiento agregó que las acusaciones promovidas contra empresas e individuos son "inaceptables y no tienen justificación legal".

Finalmente, Londres aseguró que continuará trabajando junto al Gobierno de las Islas Malvinas con el objetivo de proteger sus intereses y promover nuevas oportunidades de inversión en el archipiélago.

El comunicado, de esta manera, no solamente cuestionó las medidas argentinas, sino que ratificó el respaldo británico a las actividades económicas desarrolladas en las islas y a las compañías que participan de ellas.

La ofensiva argentina sobre los proyectos petroleros

El pronunciamiento británico se produjo después de que el Gobierno argentino profundizara su ofensiva contra los proyectos de exploración petrolera en torno a las Islas Malvinas.

En ese contexto, la administración de Javier Milei impulsó un proyecto de ley destinado a endurecer las sanciones contra quienes exploten recursos naturales sin autorización de la Argentina. La iniciativa se sumó a la presentación de una denuncia penal contra la empresa israelí Navitas por las perforaciones vinculadas con el yacimiento Sea Lion. La denuncia argentina forma parte de las acciones emprendidas contra las compañías relacionadas con el proyecto hidrocarburífero.

La disputa se concentra especialmente en ese emprendimiento offshore, liderado por Navitas, que posee la participación mayoritaria, mientras que la británica Rockhopper mantiene el porcentaje restante.

Ambas compañías sostienen que operan con licencias válidas otorgadas por las autoridades de las islas y respaldadas por el Reino Unido.

La posición de las empresas se encuentra, por lo tanto, alineada con la interpretación británica sobre la capacidad de las autoridades de las Malvinas para otorgar licencias y desarrollar actividades relacionadas con los recursos naturales.

Dos interpretaciones sobre los recursos

La controversia también se encuentra atravesada por diferentes interpretaciones sobre el derecho internacional. La Argentina sostiene que el desarrollo de los proyectos hidrocarburíferos contradice una resolución de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que insta a ambas partes a abstenerse de adoptar medidas unilaterales mientras persista la controversia por la soberanía.

Desde esta perspectiva, el desarrollo de actividades vinculadas con la explotación de recursos naturales constituye un punto de conflicto dentro de la disputa que ambos países mantienen por el archipiélago.

El Reino Unido sostiene, en cambio, que los habitantes de las Malvinas tienen derecho a administrar y desarrollar sus recursos naturales en virtud del principio de autodeterminación.

Buenos Aires rechaza esa interpretación y sostiene que dicho principio no resulta aplicable a la población del archipiélago. La posición argentina considera que esa población fue establecida por Gran Bretaña después de la ocupación de 1833.

Así, la cuestión de los recursos naturales queda directamente vinculada con las dos posiciones contrapuestas sobre soberanía y autodeterminación.

El conflicto alrededor de Sea Lion

El proyecto Sea Lion se convirtió en uno de los principales puntos de la disputa actual. El emprendimiento offshore está liderado por Navitas, que posee la participación mayoritaria, mientras que Rockhopper mantiene el porcentaje restante.

Las empresas sostienen que cuentan con licencias válidas otorgadas por las autoridades de las islas y respaldadas por el Reino Unido. La Argentina, por su parte, considera que esas actividades se desarrollan sin autorización argentina y avanzó con medidas legales y legislativas contra las compañías involucradas.