Rubén Dusso desmintió de manera terminante los dichos de Elpidio Guaraz
El Vicegobernador de la Provincia rechazó las declaraciones del exintendente condenado por abuso sexual, calificándolas como un intento de desacreditar al Poder Judicial. Reafirmó la independencia de la Justicia y el respeto irrestricto a la sentencia de nueve años de prisión.

En una contundente respuesta institucional que busca arrojar claridad sobre la situación procesal del exjefe comunal de Bañado de Ovanta, el Vicegobernador de CatamarcaRubén Dusso, se pronunció oficialmente ante las recientes manifestaciones vertidas en redes sociales por Ramón Elpidio Guaraz

El mandatario provincial inició su declaración con un firme desmentido, asegurando que rechaza "de manera terminante y categórica las manifestaciones vertidas en redes sociales por quien fuera intendente de Bañado de Ovanta". Dusso recordó que Guaraz se encuentra hoy "condenado con sentencia firme a nueve años de prisión por los delitos de abuso sexual con acceso carnal y privación ilegítima de la libertad agravada".

Según la visión del Vicegobernador, estas declaraciones públicas no representan un ejercicio de defensa legítimo, sino que constituyen un "intento inadmisible de desacreditar al Poder Judicial, de confundir a la sociedad y revictimizar a quien fue víctima de cada hecho juzgado y probado". Para el titular del Senado provincial, resulta especialmente grave que el condenado pretenda reabrir, por vías mediáticas, un debate que ya fue resuelto conforme a la ley y a las garantías constitucionales vigentes, intentando eludir la realidad de una sentencia que ha pasado por todas las etapas de revisión.

Frente a las alegaciones de arbitrariedad difundidas por el exintendente, el mandatario fue enfático al describir el rigor técnico con el que se llevó adelante el expediente. Dusso subrayó que la causa fue tramitada con "pleno respeto al debido proceso legal, con intervención de todas las instancias judiciales correspondientes", mencionando específicamente la participación de la Corte de Justicia de Catamarca, tribunal que confirmó la condena y ordenó la detención efectiva del imputado. En este sentido, el Vicegobernador aclaró a la opinión pública que "no existe persecución alguna ni arbitrariedad: existe una verdad judicial firme, probada y definitiva".

La postura del Ejecutivo provincial busca blindar la institucionalidad frente a los ataques mediáticos, reafirmando que las sentencias firmes deben cumplirse sin condicionamientos ni presiones de ningún tipo. Dusso aprovechó la oportunidad para ratificar su compromiso indeclinable con el Estado de Derecho y con la independencia de un Poder Judicial que ha actuado en el marco de sus atribuciones. Sostuvo que el respeto irrestricto a las decisiones judiciales es un pilar fundamental para la convivencia democrática y que no se puede permitir que se ponga en duda el accionar de los magistrados mediante publicaciones en plataformas digitales.

Uno de los puntos más sensibles de la declaración de Rubén Dusso fue la mención directa a la persona afectada por los delitos de Guaraz. El Vicegobernador expresó su profunda "solidaridad con la víctima y su familia", poniendo el foco en la necesidad de resguardar la dignidad de quienes han sufrido estos hechos. En su mensaje, realizó un llamado a la "responsabilidad institucional y social en el tratamiento de estos hechos", advirtiendo que el resguardo de los derechos humanos debe prevalecer por sobre cualquier estrategia de distracción política o mediática.

Finalmente, el mandatario provincial concluyó reafirmando que su gestión mantendrá una postura de respeto absoluto hacia la independencia judicial. Al enfatizar que la verdad judicial ya ha sido establecida de forma definitiva, Dusso exhortó a todos los sectores de la sociedad a acatar las decisiones de la Justicia como el único camino posible para garantizar el orden y la dignidad de las personas. 

De este modo, el Gobierno provincial cierra filas en torno al fallo que condena a nueve años de cárcel al exintendente, desestimando cualquier teoría de persecución política.