En medio de desacuerdos internos, se suspendió la reunión de gobernadores que buscaban coordinar una estrategia común para presionar por cambios en la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional. El encuentro estaba previsto en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y tenía como eje central el impacto fiscal de la reducción del Impuesto a las Ganancias para las empresas.
Los jefes provinciales pretendían debatir alternativas de compensación ante la eventual caída de recursos coparticipables, una preocupación que atraviesa a las provincias, incluida Catamarca. Sin embargo, los mandatarios dialoguistas habían anticipado que no participarían de la cumbre, luego de mantener reuniones individuales con el ministro del Interior, Diego Santilli.
Esos encuentros incluyeron también a gobernadores que ya manifestaron su rechazo a la modernización laboral, como el caso del peronista Sergio Ziliotto, mandatario de La Pampa.
El principal foco de conflicto es el artículo 190 del proyecto de reforma laboral, que propone una reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias para sociedades en los tramos 2 y 3. La iniciativa plantea bajar del 30% al 27% uno de los tramos, y reducir del 35% al 31,5% el más alto.
Según estimaciones de la Asociación de Empleados Fiscales e Ingresos Públicos (AEFIP), el costo de esta medida para las provincias alcanzaría los $3,18 billones en concepto de coparticipación. No obstante, el ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que el impacto fiscal sería aproximadamente la mitad de esa cifra.
Ante este escenario, los gobernadores buscan negociar algún mecanismo de compensación que les permita acompañar el proyecto en el Congreso. En esa línea, los mandatarios provinciales plantean la necesidad de incorporar un instrumento de compensación dentro de la propia ley, que tenga aplicación uniforme para todas las provincias.