Este miércoles se conoció que la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Primera Nominación ordenó la detención y el traslado de Elpidio Guaraz, exintendente de Bañado de Ovanta, al Servicio Penitenciario Provincial. La medida se concretó luego de que la Sala Penal de la Corte de Justicia de Catamarca confirmara la condena a nueve años de prisión por los delitos de abuso sexual con acceso carnal y privación ilegítima de la libertad agravada, en perjuicio de una adolescente que era menor de edad al momento de iniciarse los hechos denunciados.
En las horas previas a su traslado al penal de Miraflores, Guaraz decidió expresarse públicamente a través de sus redes sociales. En una serie de publicaciones, el exjefe comunal aseguró ser inocente de los delitos por los que fue condenado y manifestó ser víctima de una "injusticia" orquestada por Lucía Corpacci, Raúl Jalil y Fidel "Pocho" Sáenz.

Si bien sus primeros posteos estuvieron centrados en recuerdos de su gestión al frente del municipio, luego acuso que su detención seria un precio que estaría pagando por enfrentarse al poder de dirigentes del oficialismo provincial.
Según sus publicaciones, esta situación se habría producido por no haber permitido que "robaran" durante su gestión municipal.
En tanto, el exintendente afirmó que esto esta relacionado también con el grave caso del homicidio de "Rojitas" cuya investigación parece haber quedado en el olvido. El exjefe comunal sostuvo que habría presenciado órdenes dirigidas a un fiscal para que la muerte del ministro Juan Carlos Rojas fuera presentada como "natural", de acuerdo a sus propias palabras.
