Se conoció el contrato millonario que firmó el Gobierno nacional por la vacuna Pfizer

19 Septiembre de 2021 07.32

El 27 de julio pasado, casi un año después del inicio de las conversaciones formales con el laboratorio Pfizer, el Gobierno anunció un acuerdo “vinculante” con esta compañía para la compra de sus vacunas contra el coronavirus. Se ponía fin de esa forma a una larga negociación que se destrabó luego de que la Casa Rosada modificara por decreto la Ley de Vacunas y eliminara, entre otras cuestiones, la palabra “negociación" de esa norma, un concepto que para los directivos de la firma internacional abría las puertas a una ola de demandas.

Este contrato establece que la Argentina recibirá, entre septiembre y diciembre de 2021, 20.080.710 de vacunas de Pfizer, uno de los pocos sueros habilitados por la Agencia de Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) para su utilización en menores de entre 12 y 17 años. Según pudo saber TN.com.ar a través de un pedido de acceso a la información pública, cada dosis de este suero cuesta U$S12, lo que lleva el contrato a un total de U$S240.968.520.

De las vacunas que se disponen en la Argentina, la más cara es Moderna. Al Estado le costó cada dosis U$S21,50, por encima de AstraZeneca (U$S4); Sputnik V (U$S 9,5); CovidShield (U$S 4,1) y Sinopharm (U$S 20 en el primero de los contratos y luego U$S15).

Los documentos a los que accedió este medio exponen, además, que el Gobierno pagó un adelanto de más de $4 mil millones para comenzar a recibir los sueros de Pfizer. El 24 de agosto se abonó como anticipo de compra unos $3.908.107.780 mientras que al día siguiente se enviaron otros $98.003.880. Al tipo de cambio de esa fecha, el dinero representaba unos U$S39 millones, es decir, el 16,18% del total del contrato. Fuentes de Salud le dijeron a este medio que el acuerdo no establece costos adicionales.

A principios de julio de 2020, cuando las charlas entre las partes recién se iniciaban, el Gobierno firmó cláusulas de confidencialidad con el laboratorio Pfizer, las que según supo este medio se prolongan por un plazo de cinco años por lo que tendrán plena vigencia hasta 2025. “Su alcance está vinculado a toda información presentada, sin importar la forma o modo, que esté relacionada con el negocio o los planes de negocio de las partes”, sostuvieron.

La extensión de las cláusulas de confidencialidad no es un dato menor ya que protege cuestiones vinculadas al cronograma de entrega de las dosis, información técnica y tecnológica sobre las vacunas y el contenido de las conversaciones, entre otras cuestiones. A modo de ejemplo, el Gobierno se niega a entregar cuál era la previsión de envíos de sueros por parte de Rusia y AstraZeneca, ambos incumplidos. Los retrasos de estas compañías afectaron la campaña de vacunación durante los primeros meses del año cuando los lotes llegaban al país a cuentagotas.

Hasta el momento arribaron al país 100.620 dosis y se espera que en lo que resta del mes lleguen otras 480 mil para completar el primero de los embarques. En el pedido de acceso a la información pública formulado por este medio se requirió conocer el cronograma de entregas de las dosis, pero el Ministerio de Salud se negó a informarlo al asegurar que se encuentra resguardado por las cláusulas de confidencialidad.