Suspensiones y deudas salariales de la industria de la alimentación
Diferentes fábricas adeudan hasta cuatro meses de sueldo y, en los últimos días, implementaron diferentes regímenes de suspensiones.

Más allá de las complicaciones generadas por la pandemia de coronavirus y la medida de aislamiento obligatorio decretado por el Gobierno nacional en el marco de la emergencia sanitaria, la situación de diferentes fábricas del sector de la industria de la alimentación es muy complicada. En algunos casos, adeudan entre tres y cuatro meses de salarios y, ahora, sumaron suspensiones del personal ante la falta de ventas. 
Uno de los casos que suele tener mayor repercusión por la cantidad de trabajadores que se desempeñan en su planta es la empresa CAMINO S.A, más conocida como ALCO. Tal como lo informó LA UNIÓN en su edición del lunes, los empleados de esa planta habían definido iniciar un plan de lucha debido a que, una vez más, la patronal incumplió con el pago de una quincena que había anunciado que cancelaría la semana pasada.  
Si bien ayer, la empresa canceló el pago de marzo, desde el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) indicaron que apenas se trató de un “paliativo”, ya que aún se les adeuda a los más de 90 trabajadores el pago de los sueldos de noviembre de 2019 a febrero de 2020, el SAC del año pasado, un bono de $ 5.000, entre otros ítems que hacen que la deuda con cada uno de los empleados ascienda a más de $ 100.000. A ese oscuro panorama se agrega que se desconoce cuándo será el próximo pago, ya que todo dependerá de cuánto se reanude la producción, que desde ayer volvió a paralizarse. 
Pero la fuerte crisis también afecta a otras fábricas más pequeñas del sector. Según indicaron desde el STIA  a LA UNIÓN, la planta de Regional Norte, que elabora los productos de Cuesta del Portezuelo, adeuda a sus 10 empleados el equivalente a tres meses de salarios. En este caso, además se debe sumar un proceso judicial de quiebra sobre el que la Justicia aún no se expidió de forma definitiva y que obstaculiza la producción. 
Por su parte, Dulces Valdez inició suspensiones alternadas ante la falta de ventas, situación que se vio agravada por la prohibición del turismo, que es el sector que más consume los productos regionales.