Trump desafía a Irán por el cierre del estrecho de Ormuz
La tensión global por la principal ruta del petróleo vuelve a subir y podría impactar en la economía argentina y de Catamarca a través del precio de la energía y los combustibles.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Irán no puede "chantajear" a su país tras el nuevo cierre del Estrecho de Ormuz, una vía clave del comercio mundial cuya situación genera preocupación internacional por sus posibles efectos económicos.

"Estamos hablando con ellos. Querían cerrar el estrecho otra vez y no pueden chantajearnos", afirmó el mandatario estadounidense, quien confirmó que mantiene contactos con autoridades iraníes para intentar destrabar el paso marítimo.

Irán responde con advertencias militares

En medio de la escalada, el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, sostuvo que su ejército está "preparado para derrotar" a Estados Unidos. A través de un mensaje difundido en su canal de Telegram, afirmó que la Marina iraní está lista para hacer que los enemigos "prueben la amargura de nuevas derrotas".

La postura fue reforzada por el viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Saed Khatibzadeh, quien advirtió que Washington no puede "imponer su voluntad" ni bloquear el estrecho mientras Teherán intenta garantizar el tránsito seguro. También señaló que no existe una fecha definida para retomar las negociaciones entre ambos países.

Denuncias por disparos a un petrolero

La agencia británica UKMTO informó que recibió un aviso de un petrolero que habría sido atacado en la zona. Según el reporte, el capitán de la embarcación aseguró que dos lanchas vinculadas a la Guardia Revolucionaria Islámica iraní abrieron fuego.

Posteriormente, el mando conjunto de esa fuerza confirmó que el estrecho quedó nuevamente bajo control militar iraní. La decisión fue vinculada al bloqueo estadounidense sobre puertos del país, al que calificaron como "actos de piratería y robo marítimo".

Teherán advirtió que la situación se mantendrá bajo estricta supervisión hasta que Washington garantice la libertad total de navegación para buques iraníes, profundizando así una crisis internacional que amenaza con repercusiones económicas a nivel global.