UDA rechaza la oferta oficial y define medidas en asamblea
La Unión Docentes Argentinos calificó de insuficiente la propuesta salarial del Ejecutivo provincial. El gremio convoca a bases y delegados para decidir el plan de lucha antes de la reunión clave del miércoles.

Un conflicto que no encuentra salida en la mesa de diálogo

La negociación salarial entre el sector educativo y el Estado provincial ha ingresado en una fase de máxima tensión, marcando un punto de inflexión en las relaciones laborales del ámbito público. La Unión Docentes Argentinos (UDA) confirmó formalmente que ha decidido rechazar, por segunda vez consecutiva, la última oferta salarial presentada por el Gobierno. Esta determinación no solo profundiza la incertidumbre sobre la paz social en las aulas, sino que también pone de manifiesto la distancia técnica y política que aún separa a las partes en conflicto.

La postura oficial del gremio fue comunicada por Estela Urueña, quien se desempeña como vocal de la Secretaría de Nivel Medio de la organización. La dirigente fue taxante al señalar que la propuesta de la administración central carece de la consistencia necesaria para cubrir las expectativas mínimas de los trabajadores. Según Urueña, el ofrecimiento actual no permite una recomposición salarial real frente al contexto económico, lo que ha empujado a la institución a declararse de inmediato en estado de alerta y movilización.

Crónica de un rechazo fundamentado en las bases

El desencuentro actual tiene su origen más cercano en la mesa de negociación celebrada el pasado 12 de marzo. En dicha instancia, los representantes gubernamentales pusieron sobre la mesa una cifra que, tras ser analizada minuciosamente por la cúpula sindical, fue considerada insuficiente para las necesidades del sector. Urueña explicó que el rechazo del 12 de marzo se fundamenta en que los montos propuestos no logran recomponer el poder adquisitivo del salario docente, el cual viene sufriendo un desgaste sostenido.

Ante este escenario de estancamiento, la conducción de UDA ha optado por un mecanismo de consulta directa para validar sus próximos pasos. Fiel a su estructura orgánica, el sindicato ha diseñado un cronograma de reuniones de carácter urgente que tendrá lugar este martes 17 de marzo. Esta jornada será fundamental para medir el termómetro del sector y definir si el conflicto escala hacia medidas de acción directa o si se mantiene la vía de la negociación abierta.

El cronograma de consulta y la estrategia gremial

Las actividades programadas para este martes se dividirán en dos instancias cruciales de deliberación. En primer lugar, a las 18:00 horas, se llevará a cabo la reunión con la comisión directiva del gremio para analizar los aspectos técnicos de la paritaria. Posteriormente, a las 19:00 horas, se dará inicio al encuentro con los delegados escolares, quienes actúan como el nexo directo con los docentes afiliados en cada institución. El objetivo primordial de estas reuniones es escuchar la opinión de los trabajadores de base y consensuar un mandato firme para la próxima mesa paritaria.

En cuanto a las pretensiones económicas, la propuesta original de UDA es ambiciosa y abarca distintos niveles del escalafón. El pliego de condiciones contempla, como eje central, un aumento del 40% con carácter remunerativo, lo que garantiza que el incremento impacte también en el sector pasivo. Además, el gremio exige la creación de un adicional específico para los preceptores y mejoras sustanciales para los cargos jerárquicos, incluyendo específicamente a los directores y vicedirectores de los establecimientos educativos.

Hacia una definición definitiva el miércoles

Con el respaldo que surja de las asambleas del martes, los representantes de UDA se preparan para enfrentar lo que se considera la "hora de la verdad". La próxima reunión de la mesa de negociación entre los gremios docentes y el Gobierno provincial está prevista para el miércoles 18 al mediodía. En ese encuentro, el Poder Ejecutivo deberá decidir si mejora su oferta inicial o si se mantiene en una postura que, según la dirigencia sindical, ya ha sido agotada.

La firmeza de Estela Urueña y la comisión directiva sugiere que, sin una respuesta concreta a los puntos solicitados, el inicio de medidas de fuerza es una posibilidad latente. La mirada de la comunidad educativa está puesta en el mediodía del miércoles, momento en el cual se definirá si hay acuerdo o si el sistema educativo entra en una fase de parálisis por tiempo indeterminado.