Alerta amarilla en 11 departamentos: ráfagas, actividad eléctrica y granizo amenazan a Catamarca
Las condiciones meteorológicas se verán afectadas por tormentas de variada intensidad que podrían incluir abundante caída de agua en períodos cortos. Se recomienda extremar los cuidados en sectores serranos y evitar zonas de crecidas repentinas.

La provincia de Catamarca ha ingresado en un estado de vigilancia meteorológica rigurosa ante el avance de un frente de inestabilidad que afecta a gran parte de su territorio. De acuerdo con el último reporte técnico emitido por las autoridades competentes, se ha establecido una alerta amarilla para diversas jurisdicciones, advirtiendo sobre el desarrollo de tormentas que podrían presentar características de riesgo tanto para los habitantes de centros urbanos como para aquellos que residen en áreas rurales y de montaña.

Esta advertencia de nivel amarillo responde a la posibilidad de fenómenos localmente fuertes que podrían alterar el orden público y la seguridad vial. Según los registros oficiales, el área de cobertura del fenómeno climático se extiende de manera significativa, alcanzando a los departamentos de Ambato, Ancasti, Capayán, Capital, El Alto, Fray Mamerto Esquiú, La Paz, Paclín, Santa Rosa, Valle Viejo y la zona serrana de Pomán. La extensión de este aviso meteorológico pone de manifiesto la magnitud de la inestabilidad que atraviesa la región, obligando a una coordinación preventiva en gran parte del mapa provincial.

El estado de alerta implica la probabilidad de tormentas acompañadas por una serie de factores técnicos que exigen cautela inmediata. Entre los principales riesgos identificados se encuentran la abundante caída de agua en cortos períodos de tiempo, una marcada actividad eléctrica y la presencia de ráfagas intensas. Asimismo, no se descarta la posibilidad de caída de granizo de forma ocasional, un factor que suele agravar los daños en infraestructuras y cultivos. Estas condiciones climáticas derivan frecuentemente en anegamientos temporales y en un incremento repentino del caudal en zonas de cauces naturales, lo que transforma a los arroyos secos en amenazas potenciales.

Dada la particular geografía de la provincia, se ha solicitado a la población extremar las precauciones, poniendo un énfasis particular en los sectores serranos. Estas regiones son especialmente vulnerables a las crecidas repentinas, fenómenos que pueden ocurrir con escaso margen de aviso tras lluvias intensas en las altas cumbres, incluso si en los valles la precipitación no parece ser severa. Por ello, la vigilancia en estas áreas debe ser constante para evitar situaciones de peligro que comprometan la integridad física.

Pautas de prevención ciudadana

Para reducir la exposición a riesgos durante el temporal, se han difundido pautas de prevención que deben ser seguidas estrictamente por la comunidad. Se recomienda evitar la circulación por calles o zonas anegadas donde la acumulación de agua impida visualizar el estado del terreno o la profundidad de la corriente. Del mismo modo, resulta fundamental asegurar o resguardar aquellos objetos que se encuentren en patios o balcones y que puedan ser desplazados por las ráfagas de viento, evitando así que se conviertan en proyectiles peligrosos.

Finalmente, se insta a los ciudadanos a mantenerse informados exclusivamente a través de los canales oficiales para recibir actualizaciones del estado del tiempo en tiempo real. La responsabilidad civil y la atención a las señales de cambio climático en el entorno inmediato son herramientas fundamentales para transitar este período de inestabilidad sin incidentes, garantizando el resguardo de las personas y de los bienes materiales hasta que el frente de tormenta abandone definitivamente la región y las condiciones de seguridad sean restablecidas.