Restablecen el tránsito en la Cuesta de Los Ángeles tras intensas tareas de despeje
Vialidad Provincial normalizó la circulación en la Ruta Provincial Nº 5 luego de remover sedimentos por derrumbes. Se solicita extrema precaución ante la inestabilidad climática.

La infraestructura vial en las zonas serranas ha recuperado su operatividad tras una intervención de emergencia coordinada por las autoridades competentes. Vialidad Provincial informó oficialmente que la Cuesta de Los Ángeles, un segmento vital de la Ruta Provincial Nº 5, ha quedado nuevamente habilitada para la circulación de vehículos. 

Esta medida se tomó luego de que el personal especializado del organismo completara con éxito las tareas de despeje y limpieza de la calzada, la cual se había visto seriamente afectada por diversos derrumbes ocurridos en las últimas horas.

El despliegue de los equipos de Vialidad fue inmediato ante la acumulación de material pétreo y sedimentos que obstruían el paso seguro. Tras los trabajos ejecutados con maquinaria pesada en la zona afectada, el tránsito fue normalizado, permitiendo que actualmente se pueda circular con regularidad. La intervención no solo se centró en la remoción de los obstáculos de gran envergadura provocados por los deslizamientos, sino también en el saneamiento integral de la superficie asfáltica para garantizar que la adherencia y las condiciones de manejo sean las óptimas para los usuarios que transitan este sector de la ruta.

Prevención ante la inestabilidad climática persistente

A pesar de la reapertura de la ruta, el escenario demanda un compromiso absoluto con la seguridad vial por parte de los conductores. Desde el organismo provincial se ha solicitado extremar las precauciones de manera rigurosa, fundamentalmente debido a la persistencia de condiciones climáticas inestables que aún afectan a los sectores serranos y que podrían comprometer la estabilidad del terreno.

Es imperativo que quienes transiten por la Ruta Provincial Nº 5 mantengan una conducta responsable, lo que implica respetar la señalización vigente y atender con estricta disciplina todas las indicaciones proporcionadas por el personal de vialidad apostado en el lugar. La vigilancia sobre el tramo continuará siendo constante mientras el clima represente un factor de riesgo para la integridad de la calzada y la seguridad de los ciudadanos.