A medio siglo de uno de los capítulos más oscuros de la historia argentina, la sociedad civil se prepara para una jornada de profunda reflexión y movilización. El próximo 24 de marzo, al cumplirse el 50 aniversario del Golpe de Estado de 1976, la convocatoria ciudadana adquiere una relevancia histórica, no solo por la cifra redonda que marca el paso del tiempo, sino por la vigencia de los reclamos que sostienen las organizaciones de derechos humanos en todo el territorio nacional.
Un recorrido por la memoria colectiva
La movilización programada para este aniversario no es un evento aislado, sino el punto culminante de décadas de resistencia y construcción democrática. Según lo informado por los organizadores, la estructura de la jornada está diseñada para atravesar puntos neurálgicos de la ciudad, uniendo espacios que representan la historia y la lucha popular:
- Punto de partida: La concentración inicial tendrá lugar en la Plaza 25 de Agosto.
- Horario de inicio: La columna comenzará su marcha a las 18:00 horas.
- Destino final: La movilización se dirigirá hacia la Plaza 25 de Mayo, donde se llevará a cabo el acto central y la lectura de los documentos pertinentes a la fecha.
Este trayecto busca ser una manifestación de memoria colectiva, donde las nuevas generaciones se encuentran con los protagonistas de la lucha histórica para decir, bajo una consigna que resuena con fuerza renovada: "A 50 años del golpe genocida, ¡Más que nunca, Nunca Más!".
El frente de organizaciones y la unidad en el reclamo
La organización de este evento masivo recae sobre pilares fundamentales del activismo por los derechos humanos. El trabajo conjunto de La Obra, Casa de la Memoria y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) ha sido el motor que permitió aglutinar a un espectro diverso de la sociedad.
A esta convocatoria se han sumado formalmente diversas organizaciones sociales, políticas y sindicales, entendiendo que la lucha por la memoria, la verdad y la justicia es una causa transversal que afecta a todos los estratos de la vida democrática. La participación de los sindicatos y los movimientos políticos subraya la idea de que los derechos humanos no son solo un reclamo sobre el pasado, sino una herramienta de defensa en el presente frente a cualquier forma de injusticia.
El legado de Sara "Coca" Luján: dignidad y lucha
Uno de los momentos más emotivos de la jornada será el sentido homenaje a una figura cuya ausencia física no ha mermado su influencia moral: Sara "Coca" Luján. Histórica referente de los derechos humanos, Luján es recordada por una vida marcada por un compromiso inquebrantable frente a la impunidad y el intento de imposición del olvido.
El reconocimiento a su trayectoria no es meramente protocolar; representa la validación de un legado de dignidad y memoria activa. Para las organizaciones convocantes, Sara "Coca" Luján personifica la resistencia ante el horror del golpe genocida y se erige como un ejemplo para quienes continúan hoy defendiendo los pilares de la justicia. Su nombre estará presente en la marcha como bandera de aquellos que no claudicaron en la búsqueda de la verdad.
A cinco décadas: el desafío de la memoria activa
Al cumplirse cinco décadas del inicio de la dictadura, el llamado a la comunidad es generalizado y abierto. Las organizaciones insisten en que la construcción de una sociedad con memoria es un proceso cotidiano que requiere de la participación de todos los ciudadanos.
La convocatoria reafirma que, a pesar del paso del tiempo, la necesidad de defender los derechos humanos sigue siendo una prioridad absoluta. Participar de la marcha este 24 de marzo a las 18:00 horas es, para los organizadores, un acto de reafirmación democrática. La invitación a toda la comunidad busca asegurar que el mensaje llegue a cada rincón, consolidando un grito que ha definido a la Argentina ante el mundo: Nunca Más, una frase que hoy, a 50 años, se pronuncia una vez más y para siempre.