El Colegio de Médicos de la Provincia de Catamarca manifestó su profunda preocupación y estado de alerta ante las recientes modificaciones implementadas por el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI), al considerar que agravan de manera crítica las condiciones laborales de los profesionales y amenazan la continuidad de la atención de millones de afiliados.
En el centro del conflicto aparece la resolución 1107/2026, una normativa que, según la institución, fue dictada de manera inconsulta y con carácter retroactivo, introduciendo cambios estructurales en el modelo de contratación y remuneración de los médicos de cabecera. Para el Colegio, estas modificaciones implican en los hechos un proceso acelerado de precarización laboral y desfinanciamiento del sistema.
La entidad remarcó que el impacto no solo alcanza a los profesionales, sino que se proyecta directamente sobre la atención cotidiana de los afiliados, en su gran mayoría adultos mayores, un sector especialmente vulnerable frente a cualquier interrupción en el acceso a la salud.
La eliminación de la consulta presencial
Uno de los puntos más cuestionados por la institución médica es que la nueva normativa elimina la consulta presencial como unidad de ingreso, una modificación que, según advierten, desvaloriza el acto médico y diluye la relación entre profesional y paciente.
Bajo el nuevo esquema, el pago pasa a concentrar múltiples prestaciones en un monto fijo y cerrado, sin contemplar ni la complejidad de cada caso ni el volumen real de trabajo que sostienen los médicos de cabecera.
Entre los aspectos señalados como más críticos, el Colegio enumeró:
- El reemplazo del pago por consulta por un esquema fijo
- La falta de reconocimiento de la complejidad médica
- La ausencia de consideración del volumen real de prestaciones
- La desvalorización del vínculo médico-paciente
- La reducción significativa de los honorarios
Según expresaron, esta transformación deriva en una reducción significativa de los honorarios a valores no éticos, e incluso indignos, afectando de manera directa la sustentabilidad profesional dentro del sistema.
Menos incentivos y más presión
A la cuestión económica se suma la eliminación de incentivos vinculados a la formación profesional continua, un punto que para el Colegio debilita la calidad del sistema y desalienta la capacitación permanente de los médicos.
El cuadro se vuelve aún más delicado por las exigencias operativas que impone la resolución. Los colegiados señalaron que deben sostener los esquemas de atención bajo una alta carga emocional, con consultas que deben resolverse cada 20 minutos y con la exigencia de realizar la validación en tiempo real de las prestaciones.
Este mecanismo, sostienen, incrementa la presión laboral y atenta contra el tiempo necesario para una atención adecuada, afectando la calidad del servicio y deteriorando aún más las condiciones de trabajo.
Deudas, retrasos y más riesgos
El Colegio también advirtió que la situación se agrava por la persistencia de deudas y retrasos en los pagos a los prestadores, lo que termina de configurar un escenario económico inviable.
Frente a este panorama, muchos profesionales comenzaron a replantear su continuidad dentro del sistema, lo que abre la puerta a consecuencias de alto impacto para los afiliados.
Entre las secuelas que la entidad considera más alarmantes se destacan:
- La progresiva salida de médicos de las cartillas de PAMI
- El cierre de consultorios
- La disminución de la oferta médica disponible
- Mayores dificultades de acceso para jubilados y pensionados
Para la institución, de sostenerse este rumbo se configura un escenario de desprotección sanitaria que puede derivar en un abandono de persona de carácter institucional, al afectar directamente a uno de los sectores más vulnerables de la sociedad.
El reclamo
En su posicionamiento, el Colegio de Médicos subrayó que la salud de los jubilados y pensionados constituye una responsabilidad indelegable del Estado y no puede quedar sujeta a lógicas de ajuste que deterioren simultáneamente las condiciones de atención y el ejercicio profesional.
La entidad sostuvo que no es posible sostener un sistema de salud sin médicos en condiciones dignas, ni garantizar una cobertura efectiva sin un financiamiento acorde a la realidad.
Por ello, el Colegio rechazó la implementación de estas medidas unilaterales, expresó su acompañamiento en el reclamo prestacional a la institución hermana Círculo Médico de Catamarca, y advirtió sobre el riesgo cierto de colapso del sistema de atención de PAMI.
En ese marco, exigió:
- La revisión urgente de la resolución 1107/2026
- La recomposición inmediata de los honorarios médicos
- La regularización de las deudas existentes
- La apertura de instancias de diálogo con las entidades representativas del sector
El planteo cierra con una advertencia contundente: sin una rectificación inmediata, el sistema podría encaminarse hacia un punto crítico en el que la atención de los afiliados quede severamente comprometida.