Alerta en Catamarca: el "Eva Perón" advierte por el aumento de internaciones por adicciones
La directora asistencial del nosocomio advirtió que las internaciones por problemas de salud mental y abuso de sustancias dejaron de ser casos poco frecuentes. El alcohol es la sustancia que más predomina entre los adolescentes, aunque también se detectan consumos de marihuana, cocaína, psicofármacos y drogas sintéticas.

La situación vinculada con la salud mental y el abuso de sustancias en niños y adolescentes encendió una señal de alerta en el Hospital de Niños Eva Perón. La directora asistencial del establecimiento, Dra. Patricia Rojas, advirtió sobre un aumento sostenido de las internaciones relacionadas con estas problemáticas y señaló que la realidad actual es muy diferente a la que se observaba años atrás.

Según explicó la médica, hace aproximadamente siete años este tipo de casos "eran poco frecuentes". Actualmente, en cambio, las internaciones por problemas de salud mental y abuso de sustancias forman parte de la demanda habitual del hospital.

La mayor parte de los pacientes que llegan al establecimiento por estas situaciones son adolescentes. Sin embargo, también se registraron casos de niños de menor edad, lo que agrega una dimensión particularmente sensible al escenario planteado por la profesional.

"Hemos tenido pacientes de 8 años, sí, pero es más frecuente a partir de los 12 años hasta los 15 años", detalló Rojas. La referencia a las edades permite observar el rango en el que, según la médica, se concentra con mayor frecuencia la atención de estos pacientes, aunque los casos no se limitan exclusivamente a esa franja.

El alcohol, la sustancia que más predomina

Entre las sustancias detectadas en los pacientes, el alcohol aparece como la de mayor predominio, especialmente dentro del grupo de adolescentes. Pero el consumo registrado en el hospital no se limita a esa sustancia. La directora asistencial explicó que también se presentan casos relacionados con diferentes drogas y medicamentos.

"En los abusos de sustancias están presentes la cocaína, sobre todo, marihuana y barbitúricos", explicó Rojas en diálogo con Radio Valle Viejo. A esta lista se suman los psicofármacos y las drogas sintéticas, cuya presencia también fue confirmada por la profesional.

Los datos mencionados por Rojas muestran la diversidad de sustancias que pueden estar involucradas en las situaciones de abuso que llegan al Hospital de Niños Eva Perón:

  • Alcohol, como la sustancia que más predomina.
  • Marihuana.
  • Cocaína.
  • Psicofármacos.
  • Barbitúricos.
  • Drogas sintéticas.

La médica señaló además que algunos consumos pueden ser identificados mediante análisis realizados directamente en el hospital, mientras que en otros casos es necesario recurrir a estudios externos.

Las consecuencias no siempre aparecen de inmediato

Rojas también puso el foco en las consecuencias que puede generar el consumo de sustancias durante una etapa de desarrollo. Según explicó, el consumo puede afectar el desarrollo de niños y adolescentes y producir consecuencias que no siempre resultan visibles de manera inmediata.

Entre las consecuencias mencionadas por la directora asistencial se encuentran el deterioro cognitivo, los problemas nutricionales y un compromiso de las defensas del organismo.

La preocupación, por lo tanto, no se concentra únicamente en el episodio que lleva al paciente a una internación. El consumo puede tener efectos que se proyectan más allá del momento puntual de la atención hospitalaria, razón por la cual el abordaje requiere continuidad.

La situación adquiere una dimensión particular debido a que la mayoría de los pacientes involucrados son adolescentes, aunque también existen registros de niños más pequeños.

La internación permite estabilizar, pero ...

Uno de los principales desafíos señalados por Rojas aparece después de la internación. Durante la permanencia en el hospital se realiza el proceso de desintoxicación y se busca estabilizar al paciente. Sin embargo, el regreso al entorno habitual puede favorecer que vuelva a consumir.

Esta situación explica uno de los problemas que enfrenta el sistema de atención: algunos pacientes vuelven a atravesar episodios similares y requieren nuevas internaciones.

"Muchos de estos niños y adolescentes que tenemos son recurrentes en la internación", sostuvo Rojas. La recurrencia convierte a la continuidad del tratamiento después del alta en uno de los puntos centrales del abordaje. La atención hospitalaria permite actuar frente a la situación inmediata, pero el proceso requiere sostener las estrategias necesarias una vez que el paciente abandona el establecimiento.

El regreso al entorno cotidiano aparece así como una instancia especialmente relevante dentro del tratamiento, debido a que puede influir en la posibilidad de que el consumo se repita.

El impacto en la capacidad del hospital

El incremento de estos casos también tiene consecuencias sobre la capacidad de atención del Hospital de Niños Eva Perón. Rojas señaló que actualmente es frecuente tener internados pacientes con patologías de salud mental y que, dentro de ese grupo, se encuentran aquellos que presentan abuso de sustancias.

"Hoy es frecuente tener internado mínimo cinco pacientes con patología de salud mental", afirmó. Las salas destinadas a estos pacientes requieren condiciones y cuidados particulares, de acuerdo con lo explicado por la directora asistencial. Frente al crecimiento de la demanda, el hospital ya planteó ante las autoridades la necesidad de ampliar su capacidad.

La situación implica, por lo tanto, un desafío tanto asistencial como estructural. El aumento de la demanda no solo requiere profesionales preparados para atender los episodios, sino también espacios adecuados para responder a las necesidades específicas de estos pacientes.

Un abordaje que involucra a toda la familia

El tratamiento de estas situaciones no queda concentrado en una única especialidad. Según explicó Rojas, intervienen pediatras, psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales y otros profesionales.

El abordaje multidisciplinario contempla además al entorno del paciente, especialmente cuando las situaciones de crisis se repiten. "El equipo de asistencia multidisciplinario no solamente asiste en este caso al paciente sino también a la familia", señaló la directora asistencial.

La familia aparece así como una parte importante del proceso, particularmente frente a situaciones que pueden requerir seguimiento luego de la internación. El acompañamiento no se limita entonces a la atención del niño o adolescente, sino que incorpora también a quienes forman parte de su entorno y deben atravesar junto al paciente las distintas etapas de la situación.

La prevención como próximo desafío

Frente al aumento de las internaciones, Rojas planteó la necesidad de reforzar una instancia que considera fundamental: la prevención y la detección temprana.

"Estamos preparados para la asistencia pero tenemos que prepararnos más para la prevención", afirmó.

La definición plantea un desafío que va más allá de la respuesta hospitalaria frente a los casos que ya requieren atención. Para la profesional, resulta necesario detectar las situaciones antes de que alcancen una gravedad que haga necesaria la internación.

En ese sentido, recomendó a padres, madres y tutores permanecer atentos a los cambios de conducta y realizar consultas ante señales que puedan indicar la existencia de un problema.

La intervención temprana, según consideró Rojas, puede evitar que una situación avance hasta llegar a requerir una internación.