Ambiente y minería: una argentina entre las 25 mentes brillantes del planeta y la relación con Catamarca
Andrea Izquierdo fue distinguida en el Frontiers Planet Prize 2026 por su innovador enfoque sobre la minería de litio. Su trabajo integra saberes locales e indígenas para repensar el desarrollo sostenible.

Una científica argentina fue seleccionada entre las 25 mentes más destacadas del mundo por su contribución a la búsqueda de soluciones frente a la crisis ambiental. Se trata de Andrea Izquierdo, quien obtuvo el premio National Champion en el Frontiers Planet Prize 2026, considerado la mayor competencia internacional centrada en salud planetaria y soluciones ambientales.

El reconocimiento distingue su enfoque innovador sobre la minería de litio y la integración de saberes locales e indígenas como eje central para avanzar hacia una transición energética justa. Para su investigación, Izquierdo trabajó directamente con comunidades de Jujuy, Salta y Catamarca, incorporando sus experiencias y conocimientos en el análisis científico.

El jurado, presidido por el profesor Johan Rockström, destacó que el aporte de la investigadora ofrece respuestas concretas a desafíos como el cambio climático, la seguridad hídrica y la gobernanza de recursos críticos para la sostenibilidad, posicionando su trabajo en el plano internacional.

Ciencia y saberes ancestrales

Izquierdo desarrolla su labor en el Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal (IMBIV), el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y la Universidad Nacional de Córdoba, instituciones que actúan como actores clave en la generación de respuestas frente a la crisis ambiental.

Su estudio, titulado "Integrar el conocimiento local e indígena con los objetivos de desarrollo sostenible en la evaluación del impacto de la minería de litio para una transición energética justa", fue publicado en la revista Environmental Science & Policy.

El eje central de la investigación es la incorporación del conocimiento tradicional en la toma de decisiones sobre la explotación del litio, un recurso estratégico para el desarrollo de baterías y tecnologías limpias. La propuesta apunta a que aspectos como el manejo del agua, la relación con el entorno y las prácticas culturales sean considerados dentro de las políticas y regulaciones que rigen la actividad minera.

Metodología y hallazgos clave

El trabajo de Izquierdo se desarrolló en distintas etapas que combinaron análisis académico y trabajo territorial.

  • Revisión de más de un centenar de documentos científicos
  • Identificación de 15 impactos socioambientales principales vinculados a la minería de litio en el Altiplano andino
  • Verificación de estos impactos mediante encuestas a cuatro comunidades indígenas y locales

La investigación detectó problemáticas que van desde alteraciones en los ciclos hídricos hasta consecuencias sociales y económicas sobre las comunidades. A partir de estos resultados, se evidenció que muchos de los indicadores relevantes para las poblaciones locales no están contemplados en los marcos globales de desarrollo sostenible.

Entre ellos se destacan la disponibilidad de agua, pérdida de prácticas culturales y cambios en la biodiversidad local Estos elementos reflejan la necesidad de adaptar las políticas internacionales a las realidades territoriales específicas.

Impactos sociales invisibilizados

El estudio también pone el foco en los efectos sociales de la actividad minera. Si bien las comunidades valoran el empleo generado por la minería de litio, Izquierdo advierte que existen consecuencias que no siempre son consideradas.

Entre ellas se encuentran:

  • Cambios en la dinámica familiar
  • Transformaciones en las costumbres culturales
  • Alteraciones en la calidad de vida

Además, la investigadora subraya la aparición de problemas vinculados a la salud, tanto física como mental. Señala que el estrés, las enfermedades respiratorias, afecciones en la vista y, especialmente, los impactos en la salud mental, constituyen aspectos preocupantes que emergen en territorios donde previamente no se registraban.

Un dato significativo del estudio es que el 89% de los encuestados identificó el conflicto social y el incumplimiento de derechos como uno de los principales impactos de la actividad.

La necesidad de un cambio 

A partir de estos hallazgos, Izquierdo plantea la importancia de transformar el modo en que se toman las decisiones sobre los recursos naturales. En ese sentido, enfatiza que no se trata solo de consultar a las comunidades, sino de integrarlas activamente en el proceso de construcción de políticas.

La investigadora advierte que continuar con el modelo actual implica sostener niveles elevados de conflictividad socioambiental. En cambio, propone un enfoque basado en el diálogo y la participación, que permita construir soluciones de manera conjunta entre comunidades, empresas y gobiernos. Asimismo, destaca el valor del conocimiento local como una herramienta fundamental para evaluar cambios a largo plazo, especialmente en territorios históricamente marginados.

El alcance internacional del premio

El Frontiers Planet Prize se ha consolidado como la principal competencia científica dedicada a la salud planetaria. En su quinta edición, seleccionó 25 proyectos de seis continentes, todos publicados en revistas de alto impacto como Science, Nature y The Lancet Planetary Health.

El concurso cuenta con el respaldo de la Universidad de las Naciones Unidas para la Investigación en Políticas (UNU-CPR) y el Instituto Potsdam de Investigación del Impacto Climático. Su objetivo es acelerar la implementación de soluciones científicas frente a la crisis ambiental y reducir la distancia entre la investigación y las políticas públicas y privadas.

El informe "From Science to Policy: Planetary Solutions in Action" resalta la urgencia de aplicar medidas basadas en evidencia en áreas como el clima, el agua, los sistemas alimentarios y los materiales.