Caminar 10.000 pasos: cuántos kilómetros son y cuántas calorías se queman
El número se convirtió en el estándar a cumplir, pero estudios recientes indican que no es necesario llegar a esa cifra para ver mejoras en la salud.

Caminar ha sido desde siempre una herramienta sencilla pero poderosa para mejorar la forma física y el bienestar general de las personas. Mientras que para nuestros ancestros era su único medio de trasporte, para las sociedades moderas, salvo alguna excepción, se ha convertido en algo accesorio reconvertido en muchas ocasiones en un ejercicio físico de bajo impacto.

Y es que, caminar es una actividad fácil y accesible que puede considerarse perfectamente como el mejor ejercicio en términos de riesgos-beneficios, sobre todo para quienes no tienen una buena forma física o una edad avanzada. Andar el algo bueno en sí mismo y es un excelente complemento para otro tipo de entrenamientos altamente recomendables y necesarios como el de fuerza.

No en vano, se ha demostrado que salir a dar una buena caminata o utilizar las piernas como prioridad para desplazarnos es beneficioso para la salud cardiovascular, para mantener un peso saludable e incluso para adelgazar, también mejora la capacidad funcional y fortalece tanto los huesos como la musculatura. Por no mencionar que también mejora la salud del cerebro, el rendimiento cognitivo y reduce el estrés y la ansie

Y no, no hace falta alcanzar los famosos 10.000 pasos para obtener notables beneficios. Las ultimas investigaciones científicas, como sendos trabajos publicados en Lancet Public Health y JAMA Internal Medicine, sugieren que la cantidad es menor. El primero establece que 8.000 pasos es un buen objetivo (unos 6,4 kilómetros que se pueden completar en una hora o poco más) mientras que el segundo indica que dar algo más de 4.000 pasos (unos 3 kilómetros) ya aporta grandes beneficios para la salud.

Ahora bien, qué implica exactamente dar 10.000 pasos en términos de distancia, tiempo y gasto energético. Pues, ni más ni menos, hablamos de recorrer aproximadamente unos 8 kilómetros de distancia e invertir entre una y dos horas, dependiendo de la intensidad. Es decir, puede llegar a ser un objetivo poco realista para mucha gente. En términos de cuadras, esto representaría 80.

En cuanto al gasto energético, es importante comentar que no es tan sencillo de acotar ya que varía de una persona a otra y depende también de factores externos. Al final, aspectos como el peso, la velocidad o las condiciones del terreno e incluso la propia genética pueden influir en que la cantidad sea mayor o menor. No obstante, las estimaciones hablan de un gasto que puede rondar las 400-500 calorías.

Evidentemente caminar no es el tipo de actividad más eficiente si nuestro objetivo es generar un déficit calórico para perder peso y menos si para quemar esa cantidad de calorías tenemos que invertir tanto tiempo. Pero importante es mantenerse activo y tratar de dar el mayor número de pasos en función de nuestras circunstancias. Un poco ya es mucho y es infinitamente mejor que no hacer nada.