La Maternidad Provincial "25 de Mayo" encendió una señal de alarma ante el crecimiento de los casos de mujeres embarazadas con consumo problemático de sustancias, una situación que, según el equipo de salud, se intensificó durante el presente año y genera preocupación por las consecuencias que puede tener tanto para las madres como para los recién nacidos.
La advertencia fue realizada por la coordinadora del Centro de Lactancia, la Lic. Carina Colla, quien aseguró que durante 2026 los profesionales observaron un incremento de situaciones complejas, muchas de las cuales son detectadas recién al momento del parto debido a que las pacientes llegan a la institución sin haber realizado controles prenatales.
En diálogo con Radio Valle Viejo, la profesional explicó que esta realidad sorprendió incluso al personal sanitario por la frecuencia con la que comenzaron a registrarse los casos.
"Este año nos sorprendió muchísimo la cantidad de casos", expresó Colla al describir el panorama observado durante 2026. Además, indicó que hubo períodos en los que llegaron a registrarse "uno tras de otro o dos por semana", cuando anteriormente la institución atendía uno o dos casos aislados.
Los riesgos del consumo durante el embarazo y la lactancia
Uno de los aspectos centrales señalados por la profesional está relacionado con los efectos que el consumo de sustancias puede generar sobre los recién nacidos durante la lactancia.
Colla explicó que tanto las drogas como el alcohol pueden pasar directamente a la leche materna, debido a que las sustancias circulan por la sangre. "Las sustancias pasan directamente a la leche porque la sustancia va por la sangre", sostuvo al explicar el mecanismo mediante el cual el consumo materno puede afectar al bebé.
La licenciada remarcó que esta situación representa un riesgo para los recién nacidos y constituye uno de los principales motivos por los cuales cada caso requiere una evaluación específica antes de definir la conducta médica más adecuada.
Las sustancias detectadas por los equipos de salud
Consultada acerca del tipo de consumos que observan en las pacientes atendidas en la institución, Colla indicó que no existe una única sustancia predominante, sino una combinación de diferentes consumos.
Según explicó, los equipos detectan la presencia de:
- Cocaína.
- Pastillas.
- Marihuana.
- Alcohol.
Respecto del alcohol, la profesional sostuvo que "el alcohol es la puerta de entrada para el inicio de otras adicciones", al considerar que se trata de una sustancia de fácil acceso.
La referente del Centro de Lactancia explicó que la presencia de cualquiera de estas sustancias obliga a realizar una evaluación integral de la situación para determinar el procedimiento más conveniente tanto para la madre como para el recién nacido.
El análisis de los especialistas
Colla aclaró que el consumo de sustancias durante el embarazo no implica automáticamente la suspensión de la lactancia, ya que todas las situaciones son analizadas de manera individual.
"Se analiza cada caso en particular", señaló la profesional, quien explicó que la evaluación está a cargo de un equipo interdisciplinario integrado por psicólogos, trabajadores sociales y el área legal.
El objetivo de ese trabajo conjunto es determinar cuál es la mejor decisión para proteger al recién nacido y, al mismo tiempo, brindar acompañamiento a la madre. Entre los aspectos que son considerados durante la evaluación se encuentran:
- El momento en que ocurrió el consumo.
- La posibilidad de recuperación de la madre.
- El estado clínico de la mujer.
- El estado clínico del recién nacido.
Sobre la base de esos elementos, el equipo define las medidas que deberán adoptarse en cada situación particular.
La importancia de los controles prenatales
La coordinadora del Centro de Lactancia remarcó que uno de los principales problemas detectados es que muchas mujeres llegan a la maternidad sin haber realizado controles prenatales.
Según explicó, lo ideal es identificar los consumos durante el embarazo para comenzar a trabajar con las pacientes antes del nacimiento del bebé. Sin embargo, en numerosos casos las mujeres llegan al momento del parto sin haber tenido contacto previo con el sistema de salud.
Esa situación obliga al equipo médico a actuar rápidamente cuando el recién nacido presenta síntomas compatibles con abstinencia.
Frente a esos casos, la institución pone en marcha un protocolo que contempla la realización de estudios toxicológicos y la intervención del equipo interdisciplinario para evaluar el estado de la madre y del bebé. "No vamos a interferir, sino que vamos a trabajar profesionalmente para evitar que este bebé siga consumiendo o consuma la leche contaminada", explicó Colla.
La profesional añadió que las decisiones siempre se adoptan luego de analizar los resultados de los estudios, la evolución clínica y las posibilidades de recuperación de la madre.
Consultar durante el embarazo
Hacia el final de la entrevista, la Lic. Carina Colla también se refirió al temor que muchas mujeres sienten al momento de comunicar que atraviesan un consumo problemático de sustancias.
Indicó que numerosas pacientes evitan informar su situación por miedo a perder el vínculo con sus hijos. No obstante, insistió en que el propósito del equipo sanitario es brindar asistencia y resguardar la salud del recién nacido. En ese sentido, alentó a las mujeres a acercarse a los profesionales de salud y solicitar acompañamiento durante el embarazo para recibir un abordaje adecuado.
"La ayuda siempre va a estar", afirmó la coordinadora del Centro de Lactancia, quien reiteró la importancia de realizar los controles prenatales, comunicar las situaciones de consumo y permitir que los equipos interdisciplinarios puedan intervenir oportunamente para proteger la salud de la madre y del bebé.