Catamarca y el país marcharon en contra de la violencia de género
Miles de personas se movilizaron en distintos puntos de la Argentina en una nueva jornada de Ni Una Menos. Las marchas estuvieron atravesadas por la conmoción que generaron los femicidios de Agostina Vega y Dulce María Beatriz Candia, además de los reclamos por justicia, protección y el fin de la violencia contra las mujeres.

A once años de la primera convocatoria que marcó un punto de inflexión en la visibilización de la violencia de género en la Argentina, una multitud volvió a movilizarse en distintos puntos del país en el marco de una nueva marcha convocada por el colectivo Ni Una Menos.

La principal concentración tuvo lugar en la Plaza del Congreso, donde desde las primeras horas de la tarde comenzaron a reunirse agrupaciones feministas, organizaciones sociales y personas que se acercaron de manera espontánea para participar de la manifestación.

La convocatoria estuvo marcada por la conmoción generada por recientes casos de violencia extrema contra mujeres y adolescentes, que volvieron a instalar el reclamo por políticas de prevención, protección y acceso a la justicia. La movilización se desarrolló bajo la consigna "Vivas, libres y desendeudadas nos queremos", una de las consignas centrales de la jornada, mientras se realizaba la lectura del documento principal elaborado por las organizaciones convocantes.

El impacto del femicidio de Agostina Vega

Uno de los casos que atravesó la movilización fue el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en la provincia de Córdoba.

Durante la lectura del documento central, las organizaciones expresaron un fuerte cuestionamiento hacia distintos actores institucionales vinculados al caso. En ese contexto reclamaron la renuncia del ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, y la destitución de los fiscales Raúl Garzón e Iván Rodríguez, al sostener que existió una desprotección institucional hacia la adolescente.

Las organizaciones manifestaron que el caso representa una síntesis de las distintas formas de violencia institucional que, según señalaron, afectan a las mujeres y contribuyen a situaciones de impunidad.

El reclamo ocupó un lugar central durante la movilización y fue acompañado por numerosas consignas vinculadas a la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección para mujeres, niñas y adolescentes.

Otros casos que generaron conmoción

La jornada también estuvo atravesada por el recuerdo y el pedido de justicia por otras víctimas de violencia de género.

Durante la lectura del documento se hizo referencia al femicidio de Dulce María Beatriz Candia, adolescente de 17 años de Misiones, así como al caso de Noelia Romero, de Temperley, en la provincia de Buenos Aires. Además, las organizaciones insistieron en los pedidos de búsqueda de Camila Maidana, oriunda de Chubut, y de Delicia Mamani, desaparecida en Córdoba desde hace seis meses.

Los nombres de las víctimas estuvieron presentes en distintas expresiones realizadas durante la jornada, reflejando la dimensión federal que adquirió la movilización y la diversidad de reclamos vinculados a la violencia de género en distintos puntos del país.

La movilización en Catamarca

La convocatoria tuvo también su expresión en Catamarca. La concentración fue anunciada para las 17:30 en la Plaza 25 de Mayo, desde donde estaba previsto iniciar la marcha una hora más tarde.

De esta manera, la provincia se sumó a las movilizaciones desarrolladas en distintas ciudades argentinas en una jornada de alcance federal impulsada por el colectivo Ni Una Menos.

Los datos que sostienen el reclamo

La movilización volvió a poner en discusión la persistencia de la violencia de género en el país. Según los datos difundidos por las organizaciones participantes, en la Argentina se registra una muerte cada 31 horas como consecuencia de la violencia contra las mujeres.

Por su parte, el informe anual de la Corte Suprema de Justicia, publicado la semana pasada, indicó que durante 2025 se registraron 200 femicidios, una cifra inferior a los 228 casos contabilizados en 2024, aunque todavía considerada elevada por los distintos sectores que impulsan las movilizaciones.

A once años del primer grito colectivo que dio origen a Ni Una Menos, miles de personas volvieron a ocupar las calles para reclamar justicia, memoria y el fortalecimiento de las acciones destinadas a prevenir la violencia de género, en una jornada marcada por el recuerdo de las víctimas y la exigencia de respuestas frente a una problemática que continúa generando profunda preocupación en todo el país.