Catamarca va contra los escapes libres y pone en la mira a las estaciones de servicio
La Municipalidad de la Capital puso en marcha un operativo integral para hacer cumplir la ordenanza que prohíbe la circulación de vehículos con escapes libres, una infracción denunciada reiteradamente por los vecinos.

La Municipalidad de la Capital inició este viernes una amplia tarea destinada a garantizar el cumplimiento de la ordenanza que prohíbe la circulación de rodados equipados con los denominados "escapes libres". La decisión representa una intervención integral frente a una problemática que ya había sido detectada en los controles municipales y que, además, fue denunciada en reiteradas oportunidades por los propios vecinos.

Ante la persistencia de los incumplimientos, las autoridades resolvieron avanzar con una estrategia orientada a abordar el problema desde su origen. El objetivo planteado es darle un corte definitivo a una práctica que se encuentra expresamente prohibida por la normativa vigente y reforzar los mecanismos para garantizar su cumplimiento.

La iniciativa no se limita a controlar a los conductores que circulan con sistemas de escape irregulares. También incorpora a las estaciones de servicio dentro del esquema de prevención y cumplimiento, con el propósito de impedir que se expenda combustible a quienes conduzcan vehículos en infracción.

De esta manera, la Municipalidad busca ampliar el alcance de sus acciones y establecer responsabilidades tanto para quienes circulan en condiciones prohibidas como para los establecimientos que eventualmente abastezcan a esos rodados.

Estaciones de servicio bajo advertencia: el combustible, en el centro de la estrategia

El operativo es llevado adelante por la Dirección de Tránsito, dependiente de la Secretaría de Protección Ciudadana, conducida por Mariela Romero. En el marco de este trabajo integral, se resolvió notificar individualmente a todas las estaciones de servicio de la ciudad para advertirles sobre las consecuencias de incumplir las disposiciones municipales.

La primera etapa contempla la entrega de notificaciones a cada distribuidora de combustible. Mediante estas comunicaciones, los establecimientos serán informados de que podrán recibir sanciones si venden combustible a conductores cuyos vehículos se encuentren en infracción.

Una vez cumplida esta instancia inicial de advertencia, la Municipalidad avanzará con la aplicación de las sanciones correspondientes. Las medidas alcanzarán tanto a las estaciones de servicio como a los conductores que no respeten las exigencias establecidas.

La estrategia se sustenta en las ordenanzas vigentes, que prohíben expresamente la venta de combustible dentro del ámbito de la ciudad a quienes no cuenten con los elementos reglamentarios exigidos para circular. La disposición incluye tres condiciones específicas:

  • Casco protector reglamentario.
  • Sistema de escape reglamentario.
  • Espejos retrovisores.

La falta de cualquiera de estos elementos, conforme a las condiciones contempladas por la normativa, coloca al conductor dentro de las situaciones alcanzadas por la prohibición de expendio de combustible.

Las sanciones para los conductores: multas, demora y decomiso

Uno de los aspectos centrales del operativo es la advertencia sobre las consecuencias que deberán afrontar quienes continúen circulando con escapes libres. La infracción no se limita a una observación por parte de los agentes municipales, sino que puede derivar en distintas medidas sancionatorias.

Los conductores que utilicen estos sistemas se exponen a multas, pero también a sanciones adicionales que pueden afectar directamente la disponibilidad del vehículo y sus componentes.

Entre las medidas previstas se encuentran la demora del rodado y el decomiso del sistema de escape. Estas consecuencias forman parte de las herramientas contempladas para intervenir frente a los incumplimientos detectados y reforzar la aplicación de la ordenanza.

En este contexto, el énfasis de la intervención está puesto en que la prohibición tenga consecuencias concretas para quienes no respeten las reglas de circulación. La advertencia municipal alcanza a los conductores infractores y, al mismo tiempo, busca evitar que puedan abastecerse de combustible en establecimientos de la ciudad cuando sus vehículos no reúnen las condiciones reglamentarias.

Qué se considera un escape libre y cuáles son sus perjuicios

La problemática abordada por la Municipalidad comprende los casos en los que se retira el silenciador del vehículo o se circula con un tubo de escape que no se encuentra homologado. Ambas situaciones se encuadran dentro de las características señaladas para identificar el uso de escapes libres.

Según la información difundida sobre el operativo, esta práctica genera graves perjuicios que no se circunscriben al funcionamiento del vehículo. Sus efectos también alcanzan al medio ambiente y a la salud pública, por lo que la intervención municipal se plantea como una cuestión que excede el cumplimiento formal de las normas de tránsito.

Las denuncias reiteradas de los vecinos y los incumplimientos detectados durante los controles de la comuna constituyen los antecedentes inmediatos de esta decisión. A partir de ellos, la Municipalidad resolvió reforzar las acciones y avanzar con un mecanismo que involucra tanto la fiscalización de los rodados como la responsabilidad de los establecimientos que les suministran combustible.

Una prohibición que alcanza a distintos tipos de vehículos

La ordenanza no se restringe exclusivamente a las motocicletas. Su alcance comprende distintas categorías de rodados con tracción mecánica, por lo que la exigencia de contar con un sistema de escape reglamentario se extiende a un conjunto más amplio de vehículos.

La prohibición incluye expresamente:

  • Motocicletas.
  • Ciclomotores.
  • Cuatriciclos.
  • Triciclos motorizados.
  • Rodados de tracción mecánica.

Esta amplitud determina que los controles y las sanciones no queden circunscriptos a una única clase de vehículo, sino que se apliquen dentro del universo contemplado por la normativa municipal.

El cumplimiento de la ordenanza, bajo una nueva etapa de control

Con el inicio de las notificaciones a las estaciones de servicio, la Municipalidad de la Capital abre una nueva etapa en la aplicación de las disposiciones contra los escapes libres. La estrategia combina la advertencia formal a las distribuidoras de combustible con la posibilidad de sancionar a los establecimientos y a los conductores que incumplan las exigencias vigentes.

El esquema parte de una premisa concreta: quienes circulen sin los elementos reglamentarios no solo se exponen a las consecuencias previstas para la infracción, sino que también pueden quedar alcanzados por la prohibición de expendio de combustible. Para los conductores que utilicen escapes libres, las multas, la demora del vehículo y el decomiso del sistema de escape constituyen las principales sanciones adicionales señaladas.

La intervención, coordinada por la Dirección de Tránsito bajo la órbita de la Secretaría de Protección Ciudadana que conduce Mariela Romero, busca responder a una situación que había generado reiterados reclamos vecinales y que fue constatada en los controles comunales.

Así, la Municipalidad apunta a fortalecer el cumplimiento de la ordenanza mediante una actuación que involucra a conductores, estaciones de servicio y organismos de control. La primera fase estará centrada en las notificaciones; posteriormente, se aplicarán las sanciones correspondientes. El objetivo declarado es poner fin a la circulación de vehículos con escapes libres y hacer efectiva una prohibición que también contempla la protección del medio ambiente y la salud pública.