En esta época del año, la energía de las flores se convierte en un impulso natural para el cuerpo y los ambientes. En ese contexto, el Agua Florida aparece como un vehículo para canalizar esa potencia aromática hacia objetivos concretos. No se trata únicamente de un preparado perfumado, sino de una elaboración consciente, en la que la intención cumple un rol central.
El Agua Florida brinda, además de sus beneficios espirituales de purificación y armonización, un efecto de relajación y equilibrio emocional gracias a su fragancia. Esa dualidad —espiritual y sensorial— explica la vigencia de su uso en distintos ámbitos cotidianos.
Usos tradicionales: del hogar a la piel
Los usos tradicionales del Agua Florida abarcan tanto el plano energético como el físico. Entre ellos se destacan:
Limpieza energética de espacios.
Creación de ambientes propicios para la meditación.
Atracción de prosperidad y abundancia.
Uso como loción cosmética para la piel.
Aplicación para aliviar dolores.
Esta amplitud de aplicaciones refuerza su carácter versátil, donde lo espiritual y lo práctico conviven en una misma preparación.
Una combinación de esencias naturales
El Agua Florida es un combinado de esencias naturales compuesto siempre por tres grandes grupos:
Cítricos
Hierbas
Especias
Cada persona puede crear su propia combinación. Sin embargo, existe una receta específica orientada a la apertura de caminos, prosperidad y abundancia para quienes la preparan y para su hogar.
La receta para apertura de caminos y prosperidad
Para esta preparación se necesitan los siguientes elementos:
• Cítricos
Cáscara de un pomelo.
Cáscara de una naranja.
Cáscara de un limón.
Es fundamental pelarlos de forma muy superficial, evitando arrastrar la parte blanca. De este modo se obtiene únicamente la parte más aromática, logrando un extracto más puro.
• Hierbas
Romero
Lavanda
Menta
Pueden utilizarse secas —colocando tres cucharadas grandes de cada una— o frescas, en cuyo caso deben machacarse previamente en un mortero.
• Especias
Un palo de canela en rama, machacado en el mortero.
Clavos de olor, a gusto.
• Otros elementos indispensables
Alcohol etílico.
Agua hervida durante diez minutos y enfriada.
Frasco o botella de vidrio de color oscuro.
En caso de no contar con alguno de los ingredientes naturales, puede sustituirse por veinticinco gotas de esencia correspondiente a esa hierba, cítrico o especia. También es posible utilizar aceites esenciales para reforzar el aroma del componente preferido.
El proceso de elaboración: tiempo e intención
La preparación comienza con el envase, que debe estar previamente limpio y desinfectado. Allí se colocan todos los ingredientes secos o machacados. Si se utilizan esencias, se incorporan en este mismo momento.
Luego se llena el frasco con alcohol etílico. Se cierra la tapa —también desinfectada— y se agita enérgicamente para que el contenido sólido se mezcle e impregne completamente con el líquido. Si al observar quedan hojitas sueltas sin cubrir, puede abrirse nuevamente para agregar más alcohol hasta que todo quede totalmente sumergido.
Una vez pronta la preparación, debe guardarse en un lugar fresco y oscuro durante cuarenta días. Durante ese período, se debe:
Agitar la mezcla una vez al día.
Intencionar nuevamente, pensando en el propósito que motivó la creación.
El tiempo y la constancia forman parte esencial del proceso.
El filtrado y el reposo final
Transcurridos los cuarenta días, se procede a colar la preparación, conservando únicamente el líquido. Este se trasvasa a otro recipiente donde se agrega la misma cantidad de agua hervida y enfriada.
Después de esta etapa, el preparado debe reposar nuevamente durante siete días, también en un lugar seco y oscuro. Si no se dispone de dos frascos o botellas de vidrio oscuro, puede utilizarse papel o tela oscura para cubrir el recipiente elegido.
Un ritual de creación consciente
El Agua Florida, concebida como una mezcla de cítricos, hierbas y especias, no se limita a una fórmula aromática. Su elaboración demanda tiempo, dedicación e intención sostenida. Desde la selección cuidadosa de las cáscaras hasta el reposo en la oscuridad, cada paso está orientado a potenciar el propósito elegido: apertura de caminos, prosperidad y abundancia.