Mantener un aroma agradable en el hogar y en la ropa es un hábito que muchos catamarqueños están incorporando, especialmente quienes prefieren opciones naturales y económicas. Los perfumes para textiles son una herramienta práctica para refrescar cortinas, toallas, tapicería y prendas, sin recurrir a productos industriales con químicos agresivos.
El olor de la ropa también influye en la percepción de higiene personal: prendas con olor a humedad o encierro pueden dar una imagen descuidada, incluso si la persona está recién aseada. Si bien existen perfumes textiles comerciales disponibles en supermercados, no todas las fragancias son aptas para aplicar directamente sobre la tela. Muchas contienen alcoholes, aceites y colorantes que pueden filtrarse en las fibras, alterarlas y causar manchas permanentes.
Por eso, preparar un perfume casero específico para textiles es una alternativa eficaz y segura. A continuación, se detalla una receta fácil y económica para elaborarlo en casa.
Ingredientes:
1 taza de agua destilada
½ taza de alcohol de 96°
20 a 30 gotas de aceite esencial de eucalipto
1 cucharadita de bicarbonato de sodio
1 frasco con atomizador o spray
Preparación:
En un recipiente limpio, mezclar el agua destilada con el alcohol.
Agregar las gotas de aceite esencial. Se pueden combinar fragancias como eucalipto, lavanda y vainilla, o limón y romero.
Incorporar el bicarbonato de sodio para potenciar la eliminación de malos olores.
Revolver bien y verter en un frasco con atomizador.
Dejar reposar la mezcla al menos 24 horas para que los aromas se integren mejor.
Antes de cada uso, agitar el frasco y rociar a unos 20 cm de distancia sobre la prenda limpia y seca.
Este perfume puede aplicarse en toallas, sábanas, cortinas, dentro de armarios o directamente sobre la ropa. Se recomienda evitar el contacto directo con telas delicadas como seda o encaje. Un buen momento para aplicar la fragancia es justo después del planchado o secado, ya que las fibras absorben mejor el aroma.