Con una multitudinaria procesión concluyeron las fiestas patronales de invierno de la Virgen de Belén
La comunidad celebró el cierre de las festividades con la Santa Misa, la lectura de una declaración de interés del Concejo Deliberante y una procesión por las calles céntricas de la ciudad. Por primera vez, la imagen del Beato Mamerto Esquiú acompañó a la Santa Patrona.

El domingo 12 de julio, durante las horas de la tarde, la comunidad de Belén vivió el cierre de las fiestas patronales de invierno en honor de Nuestra Señora del Belén, con una serie de actos litúrgicos que reunieron a los fieles para culminar las celebraciones dedicadas a la Santa Patrona.

Las actividades comenzaron con la celebración de la Santa Misa, que se realizó frente a la Escuela N° 6 Fray Mamerto Esquiú, un espacio elegido especialmente para rendir homenaje al Beato catamarqueño en el marco del Año Jubilar por el Bicentenario de su natalicio.

La elección de este lugar otorgó un significado especial al inicio de la jornada, vinculando las festividades marianas con la conmemoración dedicada al Beato Mamerto Esquiú, cuya figura ocupa un lugar central durante este año jubilar.

Una declaración de interés para las festividades marianas

Antes del comienzo de la celebración eucarística se dio lectura al decreto del Honorable Concejo Deliberante, mediante el cual las festividades marianas fueron declaradas de Interés.

La lectura de esta declaración formó parte del inicio de la ceremonia religiosa y constituyó uno de los momentos institucionales de la jornada, destacando la importancia que revisten las celebraciones patronales para la comunidad.

Posteriormente, la celebración continuó con el desarrollo de la Santa Misa, en la que participaron los fieles que acompañaron el cierre de las festividades de invierno.

 

La Santa Misa y el mensaje a la familia

La Santa Misa fue presidida por el padre Eugenio Pachado y concelebrada por el padre Ramón Carabajal, quienes desempeñan las funciones de párroco y vicario parroquial, respectivamente, de esa comunidad perteneciente al Decanato Oeste de la diócesis catamarqueña.

Durante la homilía, el padre Eugenio centró su reflexión en la importancia de la familia, tomando como referencia el Evangelio proclamado durante la celebración.

En ese contexto expresó que: "Para que forjemos una sociedad con valores cristianos, debemos comenzar en el hogar". A partir de ese mensaje, el sacerdote tomó como ejemplo tanto a la Sagrada Familia de Nazareth como a la familia del Beato Esquiú, estableciendo un vínculo entre ambas experiencias familiares.

Respecto del Beato catamarqueño afirmó que: "Creció en una familia donde descubrió su vocación ayudado y motivado por sus padres. Por tanto, para que en la sociedad veamos los frutos evangélicos, se debe comenzar en el hogar".

De esta manera, la homilía puso el foco en el papel de la familia como espacio donde se forman los valores cristianos y donde, según el mensaje compartido durante la celebración, comienza la construcción de una sociedad inspirada en el Evangelio.

 

La procesión por las calles de Belén

Concluida la celebración eucarística, los fieles participaron de la tradicional procesión por las calles céntricas de la ciudad de Belén, llevando la imagen de Nuestra Señora del Belén.

Uno de los aspectos más significativos de esta edición de las festividades fue que, por primera vez, la imagen del Beato Mamerto Esquiú acompañó a la imagen de la Santa Patrona durante el recorrido procesional. La presencia conjunta de ambas imágenes marcó un momento especial dentro del cierre de las celebraciones, en el contexto del Año Jubilar por el Bicentenario del natalicio del Beato Esquiú, fortaleciendo el vínculo entre la devoción mariana y el homenaje al religioso catamarqueño.

La procesión recorrió las calles céntricas de la ciudad con el acompañamiento de los fieles, quienes participaron de este acto de fe que formó parte del programa litúrgico previsto para la clausura de las fiestas patronales.

La bendición final en el Santuario

El recorrido culminó en el atrio del Santuario, donde se desarrolló el último momento de la jornada religiosa.

Allí se impartió la bendición final, con la que concluyeron oficialmente las fiestas patronales de invierno en honor de Nuestra Señora del Belén, cerrando una celebración que combinó la liturgia, la reflexión y la expresión pública de la fe a través de la procesión.

La presencia de los sacerdotes, la participación de la comunidad y el acompañamiento de las imágenes de Nuestra Señora del Belén y del Beato Mamerto Esquiú dieron marco al cierre de las festividades, que este año estuvieron especialmente atravesadas por la conmemoración del Bicentenario del natalicio del Beato, motivo por el cual la Escuela N° 6 Fray Mamerto Esquiú fue elegida como escenario de la Santa Misa y la imagen del religioso acompañó por primera vez a la Santa Patrona durante la procesión.