Confirman por primera vez la presencia del achaparramiento del maíz en Colonia del Valle
Un estudio realizado por investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCA y del INTA Catamarca detectó una incidencia del 99% en un lote analizado en Capayán.

Investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCA junto al INTA Catamarca confirmaron, por primera vez, la presencia de la enfermedad del achaparramiento del maíz en la localidad de Colonia del Valle, departamento Capayán. El hallazgo quedó plasmado en un informe técnico elaborado tras un estudio realizado en el Campo Experimental de la Facultad, y representa un dato de relevancia para la región debido a que hasta el momento no existían reportes oficiales sobre la dinámica de esta enfermedad ni sobre el comportamiento de su vector en esa zona de la provincia.

La investigación permitió detectar una situación de alta gravedad sanitaria en el lote analizado, donde el monitoreo reveló una incidencia del 99% de plantas afectadas por la enfermedad. El resultado encendió una señal de alerta sobre el impacto potencial que este complejo patológico puede generar sobre la producción maicera local.

La chicharrita, el "super vector" de la enfermedad

El achaparramiento del maíz es causado por patógenos que no se transmiten por semilla ni por contacto mecánico entre plantas. La propagación ocurre exclusivamente mediante la acción de la chicharrita Dalbulus maidis, un insecto considerado por los especialistas como un "super vector" debido a su capacidad de portar y transmitir hasta cuatro patógenos diferentes de manera persistente durante toda su vida.

En el marco del estudio desarrollado en Colonia del Valle, los investigadores analizaron tanto plantas como insectos presentes en el lote afectado. Los resultados permitieron confirmar la presencia de dos de los patógenos asociados a esta enfermedad:

  • Corn stunt Spiroplasma (CSS), identificado como el patógeno más abundante en Argentina.
  • Maize bushy stunt Phytoplasma (MBSP), detectado en el 100% de las chicharritas analizadas durante el muestreo.

El informe técnico también confirmó que se trata de infecciones mixtas, es decir, la presencia simultánea de más de un patógeno en las plantas afectadas. Esta combinación incrementa la complejidad sanitaria y puede potenciar el deterioro de los cultivos.

Los síntomas detectados 

El estudio describió una serie de síntomas visibles que pueden ser identificados por los productores en los cultivos afectados por el achaparramiento del maíz. Entre los signos más frecuentes observados en el lote analizado se encuentran:

  • Amarillamiento generalizado y estrías amarillas en las hojas.
  • Veteado en tonalidades rojas, amarillas y verdes.
  • Reducción de la altura de las plantas, entre un 10% y un 15% menos respecto de una planta sana.
  • Alteraciones morfológicas, como el desarrollo de múltiples espigas, macollos y falta de llenado de granos.

Estas manifestaciones reflejan el fuerte impacto fisiológico que genera la enfermedad sobre el cultivo, afectando directamente el desarrollo normal de las plantas y comprometiendo la productividad.

Un trabajo articulado entre la UNCA y el INTA

El avance científico fue desarrollado en el marco del Núcleo especial obligatorio de actividades formativas optativas (NAFO) y contó con la dirección de la ingeniera agrónoma Vanessa Velardez y la ingeniera agrónoma Sonia Aybar. Además, el trabajo recibió el asesoramiento externo de la MSc. Franca Carrasco, integrante del Laboratorio de Fitopatología del INTA.

La articulación entre la Facultad de Ciencias Agrarias y el organismo nacional permitió avanzar en la detección y caracterización de la enfermedad en una zona donde no existían antecedentes documentados, aportando información estratégica para el manejo sanitario del cultivo de maíz en Catamarca.

El próximo paso: monitorear el vector 

Tras confirmar la presencia de infecciones mixtas y la circulación de los patógenos en Colonia del Valle, el equipo de investigación anunció que continuará con el monitoreo sistemático de la chicharrita Dalbulus maidis. El objetivo central será correlacionar la abundancia del insecto vector con las temperaturas locales para establecer futuras estrategias de manejo que permitan reducir el impacto de la enfermedad.

Los investigadores apuntan a generar herramientas que contribuyan a proteger la producción de maíz en la provincia, en un contexto donde el comportamiento del vector y la evolución de los patógenos adquieren una importancia creciente para el sector agrícola.

El informe marca así un punto de partida para profundizar los estudios sobre el achaparramiento del maíz en Catamarca y abre una nueva etapa de vigilancia fitosanitaria en una de las regiones productivas de la provincia.