Cada 10 de abril, Argentina conmemora el Día del Investigador Científico, una fecha instituida en homenaje al nacimiento de Bernardo Houssay, cuya obra marcó un punto de inflexión en la historia de la ciencia nacional y mundial. La jornada recuerda sus aportes sobre la hipófisis y la regulación de la cantidad de azúcar en sangre, descubrimientos fundamentales para comprender enfermedades como la diabetes.
En Catamarca, la fecha encuentra a la comunidad científica del CONICET-UNCA en plena actividad, aunque atravesada por un escenario de desfinanciamiento presupuestario que impacta de manera directa en el desarrollo de los proyectos. Pese a ello, investigadores y becarios continúan sosteniendo sus líneas de trabajo, muchas de ellas vinculadas a problemáticas estratégicas para la provincia.
La advertencia desde el CREAS
Una de las voces que puso en relieve esta situación fue María José Cavallo, integrante del CREAS (Centro Regional de Energía y Ambiente para el Desarrollo Sustentable de Catamarca), quien describió con claridad las limitaciones con las que hoy deben desenvolverse.
La investigadora señaló que "necesitamos de proyectos, subsidios e insumos para realizar nuestras tareas", y remarcó que en la actualidad "muchas de estas actividades las estamos realizando sin un financiamiento específico".
Su planteo sintetiza uno de los ejes centrales de la jornada: la continuidad del trabajo científico aun en un contexto de restricciones económicas. En esa línea, subrayó que todas las temáticas que investigan son relevantes para la provincia, al tiempo que reafirmó una defensa explícita del sistema científico nacional: "nosotros defendemos la ciencia argentina y necesitamos el apoyo de la sociedad".
Cavallo también puso el foco en la dimensión humana y vocacional de la carrera científica, al recordar que se trata de una trayectoria extensa, atravesada por largos años de estudio, esfuerzo sostenido y formación especializada, algo que, según definió, "realmente se trata de hacerlo con amor y creer en lo que hacemos".
Una carrera extensa
En el mismo sentido se expresó Marcos Monasterolo, biólogo que también desarrolla tareas en el CREAS, quien destacó el valor simbólico de la fecha en medio del escenario actual.
El investigador remarcó que, a pesar del desfinanciamiento existente, los investigadores continúan con su trabajo, y explicó la complejidad del recorrido profesional que demanda alcanzar esa posición.
Entre los tramos que describió sobre la carrera científica, mencionó:
- Ingreso a un instituto o universidad
- Formación sobre un área temática de interés
- Etapa de becario
- Realización de un doctorado
- Acceso posterior a la carrera de investigador
Monasterolo subrayó que "nuestra carrera es muy larga", y consideró que la continuidad de la investigación científica en el país en épocas de crisis es muy significativa.
Cinco líneas de investigación y demandas sociales
Desde otra unidad académica, Federico Vega, becario doctoral del IRES (Instituto Regional de Estudios Sociales y Culturales), dependiente de CONICET y UNCA, aportó una mirada centrada en la amplitud temática de los trabajos que hoy se desarrollan.
Explicó que actualmente avanzan en cinco líneas de investigación, vinculadas a:
- Estudios de desigualdad
- Estudios arqueológicos y patrimoniales
- Ecología política
- Geografía crítica
- Estudios territoriales y desarrollo local
Vega destacó que muchos de esos estudios surgen a partir de demandas sociales, lo que refuerza la conexión entre la producción científica y las necesidades concretas de la comunidad. En ese marco, planteó el pedido de financiamiento del presupuesto universitario como condición necesaria para sostener esas investigaciones.
El legado de Houssay y el presente de la ciencia en Catamarca
La conmemoración del natalicio de Bernardo Houssay resignifica el presente que atraviesan los equipos científicos de Catamarca. Su legado, ligado a la comprensión del papel de la hipófisis en la regulación del azúcar en sangre y al desarrollo institucional de la ciencia argentina, hoy funciona como marco para una jornada en la que los investigadores del CONICET-UNCA visibilizan tanto su trabajo como las dificultades que enfrentan.
En ese escenario, el mensaje compartido por investigadores del CREAS y el IRES convergió en una misma idea: la ciencia continúa, aun cuando muchas investigaciones se estén haciendo sin presupuesto.