En el contexto del Año Jubilar Diocesano por el Bicentenario del Nacimiento del Beato Mamerto Esquiú, la comunidad católica de Catamarca se prepara para vivir una nueva instancia de encuentro y reflexión con la realización del segundo encuentro del Discipulado Beato Esquiú, una propuesta espiritual abierta a todas las familias que deseen fortalecer su fe y profundizar el Evangelio desde la vida cotidiana.
La convocatoria tendrá lugar este sábado 11 de abril, a partir de las 21.00, en la Iglesia María Auxiliadora, y se presenta como una invitación a caminar en comunidad, renovar la espiritualidad familiar y asumir un compromiso concreto con una fe vivida desde la fraternidad, la misión y la unidad.
El legado del Beato Esquiú
El eje central de la iniciativa es el redescubrimiento del legado espiritual del Padre Esquiú, presentado desde sus múltiples dimensiones: franciscano, apóstol, ciudadano comprometido, servidor de la unidad y misionero de la fe y la fraternidad.
La propuesta busca que los fieles puedan acercarse a esa herencia espiritual no solo desde la contemplación de su figura histórica, sino también a través de una experiencia concreta de discipulado que permita trasladar esos valores al ámbito familiar y comunitario. En este sentido, el encuentro se inscribe dentro de un proceso pastoral más amplio, pensado para acompañar a las familias en un camino sostenido de crecimiento espiritual.
Oración, formación y encuentro fraterno
La jornada del sábado estará atravesada por distintos momentos orientados a la vida interior y al fortalecimiento de la comunidad.
Según lo previsto, se desarrollarán espacios de:
- Adoración eucarística
- Formación espiritual
- Encuentro fraterno
- Oración comunitaria
- Experiencia de misión
Todo ello se vivirá en un clima especialmente pensado para propiciar la reflexión, la escucha, la comunión entre familias y la renovación del compromiso cristiano. Desde la organización remarcan que el discipulado no se limita a un encuentro aislado, sino que propone un camino de transformación sostenido en el tiempo.
Un camino para crecer en la fe en familia
Uno de los rasgos distintivos de la propuesta es su enfoque familiar. El objetivo es que la experiencia de fe no quede restringida al ámbito individual, sino que se proyecte hacia la vida cotidiana del hogar y la convivencia entre sus integrantes.
Desde la organización subrayan que este itinerario apunta a crecer en la fe, fortalecer la vida familiar, vivir la fraternidad cristiana y ser servidores de la unidad.
La idea de "caminar juntos" aparece como uno de los conceptos rectores de la convocatoria, especialmente en un tiempo eclesial que invita a reforzar los vínculos comunitarios y la misión compartida.
Una propuesta integral y sostenida
Quienes decidan sumarse al Discipulado Beato Esquiú podrán participar de una propuesta integral, diseñada para sostener el proceso espiritual más allá del encuentro inicial.
El esquema incluye encuentros quincenales, formación mensual, retiros, recursos de reflexión y experiencias comunitarias.
Este formato permite que las familias encuentren distintos espacios para profundizar su vida de fe, compartir experiencias y fortalecer la pertenencia a la comunidad. La continuidad del proceso es uno de los puntos más destacados, ya que busca consolidar un verdadero itinerario de discipulado inspirado en la figura del beato catamarqueño.