La semana estuvo atravesada por crecientes protestas salariales en distintos puntos del interior de Catamarca, con especial intensidad en el oeste provincial. Las ciudades de Fiambalá, Tinogasta y Belén concentran los focos más visibles de conflicto, donde distintos sectores laborales reclaman mejoras en los ingresos, estabilidad laboral y condiciones dignas de trabajo.
Docentes autoconvocados, trabajadores de la salud y empleados municipales protagonizan medidas de fuerza que incluyen cortes de rutas nacionales, manifestaciones y asambleas, en un escenario de creciente malestar social ante la falta de respuestas oficiales.
Tinogasta: cinco días de protesta en la Ruta 60
Uno de los conflictos más persistentes se desarrolla en Tinogasta, donde desde hace cinco días se mantiene un corte en la Ruta 60. Allí confluyen varios sectores que reclaman mejoras salariales, entre ellos Docentes Autoconvocados, trabajadores del sector salud y precarizados municipales.
La protesta se sostuvo incluso durante la tormenta que se registró en la zona, lo que evidencia la determinación de los manifestantes de mantener visible el reclamo. Hasta anoche, el corte continuaba activo y se espera que este viernes se realice una asamblea para definir los pasos a seguir.
El reclamo en esta localidad refleja una situación que atraviesa a diversos sectores laborales del interior provincial, donde los trabajadores denuncian salarios insuficientes y condiciones laborales inestables.
Fiambalá: el sector sanitario denuncia una crisis estructural
En Fiambalá, el conflicto tomó mayor visibilidad durante la noche del jueves, cuando trabajadores del sistema sanitario encabezaron una importante manifestación.
El reclamo se formalizó a través de un documento contundente elaborado por trabajadores del Hospital Dr. Luis Agote y del Área Programática N° 15, donde se describe con crudeza la situación que atraviesa el sistema de salud pública en el interior de la provincia.
En el texto, el personal sanitario señala directamente la falta de respuestas del gobierno provincial, encabezado por el gobernador Raúl Jalil y la ministra de Salud Johana Carrizo.
Uno de los ejes centrales del documento expone una contradicción que los trabajadores consideran difícil de comprender: mientras desde el ámbito político se habla de preocupaciones demográficas y del futuro de la población, el sistema que debe cuidar la salud de esa misma población funciona con carencias estructurales.
Los profesionales remarcan además que en una provincia donde el discurso oficial resalta el crecimiento económico impulsado por la minería, no debería naturalizarse que hospitales del interior deban trabajar en condiciones de precariedad.
Entre las principales dificultades señaladas se mencionan:
Falta de equipamiento hospitalario
Escasez de medicamentos
Precarización laboral del personal sanitario
Los reclamos salariales del personal de salud
Ante este panorama, los trabajadores del sistema sanitario presentaron una serie de pedidos concretos al gobierno provincial, centrados principalmente en la recomposición salarial y la estabilidad laboral. Entre los puntos principales del reclamo se destacan:
Un piso salarial de $1.300.000 para todo el personal de salud pública, que alcance a todas las categorías y servicios del sistema sanitario.
Solicitud de que este aumento se liquide en marzo y se cobre en abril.
Actualización de la base salarial a $1.500.000 en julio, con incrementos vinculados a la variación del Índice de Precios al Consumidor.
El documento también exige:
Una recomposición salarial real e inmediata para recuperar el poder adquisitivo perdido.
Reconocimiento y pago de guardias realizadas los días sábados, domingos y feriados para todos los servicios de salud.
Remuneración adecuada para las guardias nocturnas de enfermería, especialmente durante fines de semana y feriados.
Además, el personal reclama el pase a planta permanente de numerosos trabajadores contratados, muchos de los cuales llevan años desempeñándose bajo contratos de guardia en distintos servicios profesionales. Esta situación es señalada por los trabajadores como un claro ejemplo de precarización e inestabilidad laboral dentro del sistema sanitario.
Belén: corte total en la Ruta 40
En paralelo, otro foco de conflicto se desarrolla en Belén, donde los trabajadores municipales llevan adelante una protesta en la Ruta Nacional 40, específicamente en el acceso sur de la ciudad.
Los manifestantes resolvieron endurecer la medida de fuerza, estableciendo un corte total del tránsito, con una única excepción: solo se permite el paso de ambulancias.
La protesta surge luego de que no se lograra un acuerdo en las negociaciones con el intendente Cristian Yapura, lo que llevó a los trabajadores a intensificar las medidas de presión.
Entre los principales reclamos del sector municipal figuran que el salario de la categoría 10 alcance los 800 mil pesos y que las becas se eleven a 400 mil pesos.
Un escenario de tensión social en el oeste provincial
Los conflictos que se registran en Tinogasta, Fiambalá y Belén reflejan una situación que atraviesa a distintos sectores del empleo público en el interior de Catamarca.
Las protestas combinan reclamos salariales, denuncias por precarización laboral y cuestionamientos a las condiciones de trabajo, en un contexto donde los trabajadores sostienen que los ingresos actuales no alcanzan para cubrir el costo de vida.
Mientras las medidas de fuerza continúan y se multiplican las asambleas para definir nuevas acciones, el oeste provincial se consolida como el epicentro de una creciente presión social por mejoras salariales y respuestas concretas del gobierno provincial y de las autoridades municipales.