Cuatro de cada diez hogares con adultos mayores resignaron atención médica o medicamentos
Un informe de la UCA y la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría registró que el 35,2% de los hogares con al menos un adulto mayor dejó de realizar consultas o comprar medicamentos por motivos económicos. En Catamarca, el escenario se suma a las dificultades que atraviesan los jubilados frente al aumento del costo de vida.

Un jubilado necesitó en octubre al menos $2.090.646 para cubrir sus gastos básicos, según la segunda estimación anual presentada esta semana por la Defensoría de la Tercera Edad. En el mismo período, los haberes mínimos, incluido el bono de $70.000, alcanzaron los $505.000, por lo que un adulto mayor requeriría más de cuatro ingresos de ese nivel para cubrir sus necesidades.

Dentro de esa estimación se incluyen los gastos vinculados con medicamentos y salud, que por sí solos representan más de medio millón de pesos: $518.000 mensuales.

El impacto de los ingresos insuficientes también quedó reflejado en el informe "Vivir y envejecer en contextos de desigualdad", elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA y la Sociedad Argentina de Gerontología y Geriatría (SAGG).

Según el estudio, el 35,2% de los hogares con al menos un adulto mayor tuvo que resignar durante los últimos 12 meses consultas médicas u odontológicas, o la compra de algún medicamento, por motivos económicos.

Se trata del porcentaje más elevado registrado al menos desde 2017, año en que comenzó la medición. El mayor salto se produjo entre los bienios 2022-2023 y 2024-2025, cuando el indicador pasó del 25,8% al 35,2%, un incremento de casi diez puntos porcentuales.

También aumentó el malestar psicológico

El informe califica este resultado como "preocupante" y advierte además sobre "el muy importante aumento del malestar psicológico" entre los adultos mayores.

En el mismo período, el indicador pasó del 25,1% al 34%, lo que representa un incremento de casi nueve puntos porcentuales.

"Estos dos primeros años del nuevo escenario macroeconómico fueron de mucho estrés psicológico para las personas mayores: más autoregistro de situaciones de ansiedad y depresión", señala el documento.

En este contexto, cobra relevancia el último Índice de Precios de Medicamentos de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires. El relevamiento detectó un aumento interanual promedio del 27,7% en los 99 productos analizados, aunque algunos grupos registraron incrementos superiores.

Los medicamentos cardiovasculares y para la presión aumentaron 32,8%, mientras que los psicofármacos registraron una suba del 36,8%.

Además, dentro del ranking de los 50 medicamentos más consumidos por jubilados con cobertura del PAMI, más del 10% corresponde a psicofármacos que, según el listado de la propia obra social, no cuentan con cobertura del 100%.

Advierten por el consumo de psicofármacos

Eugenio Semino, Defensor de la Tercera Edad, señaló que el consumo de psicofármacos entre los adultos mayores es un fenómeno que viene observándose desde hace años.

"Desde hace muchos años lo vengo denunciando: el gran consumidor de psicofármacos en Argentina es el adulto mayor, inclusive sin prescripción o por repetición", afirmó. Y agregó: "Obviamente esto recrudece con la crisis y el consumo es mucho mayor".

Según explicó, los niveles de estrés y ansiedad también están vinculados con las dificultades económicas para acceder a actividades de recreación que permitan reducir esas situaciones.

"Lo notamos no solamente en el ámbito del adulto mayor, sino en las familias con grados de estrés cada vez más elevados", sostuvo.

La venta de medicamentos continúa por debajo de otros períodos

Un análisis de los datos de IQVIA, elaborado por Eduardo Tchouhadjian, consultor especializado en farmacias, mostró que las unidades de medicamentos vendidas durante el primer semestre del año fueron similares a las del mismo período del año anterior.

La dispensa de productos bajo receta aumentó 0,8%, mientras que la de medicamentos de venta libre creció 2,8%.

Esta última categoría, explicó Tchouhadjian, "viene creciendo exponencialmente desde hace siete u ocho años", principalmente por el pasaje de productos de venta bajo receta a venta libre y por una tendencia mundial hacia la automedicación.

Sin embargo, el volumen total de unidades comercializadas todavía no recuperó los niveles de otros años. Según el informe, las ventas se mantienen por debajo de las registradas entre 2021 y 2023 y también de las correspondientes al período 2015-2018.

En el caso específico de los medicamentos destinados a afiliados del PAMI, las ventas se mantuvieron prácticamente en el mismo nivel que en 2025, aunque luego de una caída de entre 20% y 25% durante el segundo semestre de 2024, cuando se modificaron las condiciones de cobertura.

"La caída es real y las razones son fundamentalmente esas", explicó Tchouhadjian, quien precisó que el descenso se registró principalmente en productos de uso crónico, como los analgésicos.

El costo de vida frente a los haberes

La Defensoría de la Tercera Edad vinculó estos datos con los ingresos actuales de los sectores alcanzados.

"Cuando se confronta con la actual canasta de los haberes de más de 4 millones de jubilados y pensionados que perciben por todo concepto $505.748, y casi 1 millón de personas con discapacidad $370.043, se corrobora diariamente desde nuestra atención el padecimiento por el cual atraviesan", concluye el documento difundido esta semana.