Como cada 6 de enero, en la Argentina se celebra el Día de Reyes, una fecha especialmente esperada por los más chicos, que dejan pasto, agua y sus zapatillas en puertas o ventanas. En provincias como Catamarca, además de esta tradición infantil, persisten costumbres populares que apuntan a atraer buenos augurios en los primeros días del año.
Entre ellas se encuentra el ritual de atar una cinta roja al picaporte de la puerta principal del hogar. Se trata de un gesto sencillo, pero cargado de significado para distintas culturas, que en el marco del Día de Reyes tiene como finalidad proteger la casa y a las personas que viven en ella.
Por qué se ata una cinta roja el Día de Reyes
De acuerdo con la creencia popular, colocar una cinta roja en la puerta ayuda a alejar las malas energías y a atraer la buena suerte durante todo el año. Este acto simbólico es considerado una forma de protección frente a la envidia y las malas intenciones, además de potenciar deseos de prosperidad, salud y bienestar.
Más allá de su origen espiritual o cultural, muchas personas sostienen este tipo de rituales por su valor simbólico. Para quienes los practican, representan una manera de expresar intenciones positivas, reforzar deseos personales y comenzar el año con una actitud optimista.
Cómo realizar el ritual de la cinta roja
El ritual es simple y accesible. Solo se necesita una cinta roja, preferentemente nueva, que debe atarse con un nudo firme al picaporte de la puerta principal durante la noche del 5 al 6 de enero. En algunos casos, el gesto se acompaña con una intención o deseo personal.
El color rojo, tradicionalmente asociado a la fuerza, la pasión y la protección, es considerado un elemento capaz de repeler las malas vibras y atraer energía positiva, razón por la cual se utiliza en este tipo de prácticas populares.