La inminente llegada del Papa a Argentina vuelve a poner en el centro de la escena una pregunta que desde hace años ocupa a investigadores, sociólogos y especialistas en religión: ¿el catolicismo continúa siendo la religión mayoritaria? Los estudios realizados por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), con aportes de destacados investigadores como el fallecido sociólogo Fortunato Mallimaci, muestran que el panorama religioso argentino atraviesa una transformación profunda que modifica una realidad que durante décadas parecía inalterable.
Las investigaciones coinciden en señalar que Argentina dejó atrás el histórico predominio casi absoluto del catolicismo para ingresar en un escenario caracterizado por una creciente diversidad de creencias, prácticas y formas de vinculación con lo religioso. Si bien la Iglesia Católica conserva la mayor cantidad de fieles, los estudios reflejan una pérdida sostenida de peso relativo en comparación con décadas anteriores.
El fin de un predominio casi absoluto
Durante gran parte de su historia, Argentina fue considerada una nación mayoritariamente católica. Los registros históricos citados en los estudios sociológicos muestran que a comienzos del siglo XX alrededor del 97% de la población se identificaba con esa religión.
Sin embargo, las investigaciones más recientes evidencian una disminución progresiva de ese porcentaje. Actualmente, las encuestas relevadas por especialistas de la UBA y el CONICET indican que los católicos representan entre el 58% y el 62,9% de la población adulta.
La comparación entre ambas cifras permite observar una modificación significativa en la estructura religiosa del país. Además, los estudios destacan que durante la última década el catolicismo perdió más de diez puntos porcentuales de representación dentro de la sociedad argentina. Aunque continúa siendo la religión con mayor cantidad de adherentes, la diferencia respecto de otros grupos es menor que en épocas anteriores y configura un escenario mucho más diverso.
El crecimiento de quienes no tienen religión
Uno de los fenómenos más destacados identificados por las investigaciones es el crecimiento sostenido de las personas que no poseen filiación religiosa. Dentro de este grupo se encuentran agnósticos, ateos e individuos que se definen como indiferentes frente a las creencias religiosas tradicionales.
Según los relevamientos, este sector constituye actualmente la primera minoría significativa dentro del mapa religioso argentino y representa entre el 18,9% y el 19% de la población total.
Los estudios también señalan que esta tendencia adquiere una presencia especialmente relevante en sectores con mayores niveles educativos. La expansión de este segmento refleja una transformación cultural que se expresa no sólo en la disminución de la identificación con instituciones religiosas tradicionales, sino también en nuevas formas de comprender la espiritualidad y la relación con las creencias.
El avance sostenido de los evangélicos
Otro de los fenómenos observados por los investigadores es el crecimiento de las iglesias evangélicas. Los datos difundidos indican que este sector representa aproximadamente el 15,3% de la población argentina y mantiene una tendencia ascendente dentro del panorama religioso nacional.
Las investigaciones mencionan que la presencia evangélica se concentra mayormente en sectores con menor acceso a la educación formal, consolidando una expansión que contribuye a la diversificación del campo religioso argentino. De esta manera, el retroceso porcentual del catolicismo encuentra como contraparte el crecimiento simultáneo de dos sectores bien diferenciados:
• Personas sin filiación religiosa.
• Iglesias evangélicas.
Ambos grupos aparecen como los principales protagonistas de la reorganización religiosa observada en las últimas décadas.
La revisión del concepto de "Nación Católica"
Los estudios desarrollados desde la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA también analizan una idea históricamente arraigada en la cultura argentina: la noción de que ser argentino y ser católico constituían conceptos inseparables. Los investigadores abordan este fenómeno a partir de la revisión del denominado mito de la "Nación Católica", una construcción que durante mucho tiempo presentó al catolicismo como un rasgo prácticamente inherente a la identidad nacional.
De acuerdo con los análisis académicos, esa visión tiende a invisibilizar la pluralidad de creencias que actualmente caracteriza a la sociedad argentina y contribuye a sostener antiguas jerarquías sociales e imaginarios homogeneizantes.
Las investigaciones sostienen que el escenario contemporáneo refleja una realidad mucho más diversa, en la que conviven distintas expresiones religiosas, identidades espirituales y posiciones no creyentes.
Nuevas formas de vivir la fe
Más allá de los cambios en las estadísticas religiosas, los estudios identifican transformaciones en la manera en que las personas experimentan y practican sus creencias. En este sentido, los análisis de la UBA destacan el concepto de individuación, una tendencia según la cual los creyentes desarrollan vínculos más personales y autónomos con la espiritualidad.
Este fenómeno también se observa dentro del propio catolicismo. Según las investigaciones, muchas personas prefieren relacionarse con la divinidad de manera individual antes que participar regularmente en actividades institucionales o asistir semanalmente a los templos.
Los estudios registran un predominio creciente de prácticas religiosas desarrolladas en la intimidad y una disminución generalizada de la asistencia a los cultos.
Esta transformación no implica necesariamente un abandono de las creencias, sino una modificación en la forma en que los individuos construyen y expresan su experiencia religiosa.