Por segundo año consecutivo, el escenario del Mercado Cultural vuelve a ser uno de los protagonistas de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho. En esta edición, el espacio fue ampliado para brindar mayor comodidad al público y acompañar el crecimiento que experimentó el Mercado Cultural, que se consolida como un lugar de encuentro donde artistas y visitantes comparten cada jornada.
La dinámica comienza mucho antes de que la música ocupe el escenario. Las familias llegan con el mate, los niños juegan entre los senderos, los turistas descubren nuevas propuestas y encuentran un espacio para descansar, mientras los grupos de amigos se reúnen alrededor de los fogones y las pérgolas. En ese contexto, el escenario comienza a marcar el pulso del Mercado Cultural y acompaña el movimiento de artistas, emprendedores, turistas y familias.
La música se convierte así en uno de los elementos que articulan la experiencia. Mientras el público recorre las propuestas, se detiene a descansar o comparte una comida, las presentaciones en vivo construyen una atmósfera que transforma el espacio en uno de los sectores más elegidos de la fiesta.
Diez días de música y diversidad artística
La programación artística permanece activa durante los diez días del Poncho, con espectáculos que comienzan cada tarde a las 16 y acompañan el movimiento del Mercado Cultural hasta entrada la noche.
La grilla fue pensada para públicos de todas las edades y reúne una amplia variedad de géneros y expresiones musicales:
- Folklore.
- Danza.
- Tango.
- Chamamé.
- Rock.
- Pop.
- Reggae.
- Jazz.
- Cuarteto.
- Música urbana.
- Propuestas alternativas.
La diversidad de estilos es una de las características centrales del escenario. El Mercado Cultural propone una convivencia de expresiones que permite que diferentes públicos encuentren una propuesta dentro de la programación, al tiempo que los artistas comparten un espacio común frente a visitantes que recorren la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho.

Danza, el folklore y el rock
Durante la tarde del miércoles 22, la programación comenzó con una fuerte presencia de la danza y el folklore. El escenario recibió a la Academia de Danzas Folclóricas Reflejos de Tradición, Dudy Heredia, Florencia Tula, Los Piedrablanqueños, Wayná Folk y La Legión del Matrero.
Con la llegada de la noche, el ritmo cambió y la programación se abrió hacia otras expresiones musicales. Smoke Death, Neitors, Euforia y Norte Impasible fueron parte de las presentaciones, mientras que el cierre de la jornada estuvo a cargo de Mortadela Slim.
La sucesión de propuestas volvió a poner en evidencia la diversidad que distingue a este espacio, donde la programación puede recorrer diferentes géneros en una misma jornada y acompañar el movimiento de un público que llega con distintas expectativas.
Mortadela Slim y el regreso a un escenario especial
Entre los artistas que formaron parte de la jornada estuvo Mortadela Slim, banda que vuelve a presentarse luego de haber participado en la primera edición del escenario del Mercado Cultural.
Desde la agrupación destacaron la importancia de formar parte de una propuesta que reúne distintas expresiones musicales y convoca a públicos de todas las edades. Para sus integrantes, el regreso representa también la posibilidad de compartir una nueva propuesta artística.
"Todos los artistas de Catamarca soñamos con ser parte de esta fiesta. Volver al Mercado Cultural nos pone muy felices y este año podremos mostrar un repertorio que refleja mucho más la identidad de Mortadela Slim. Tenemos muchas ganas de compartir ese momento con el público", expresó Turko Fadul, voz de la banda.
La presentación se inscribe así en una programación que busca sostener la presencia de artistas y propuestas diversas durante cada una de las jornadas del Poncho.
Un espacio para quedarse
Alrededor del escenario, el Mercado Cultural ofrece un ambiente pensado para quedarse. La experiencia no se limita a asistir a un espectáculo y continuar el recorrido. Los visitantes pueden recorrer las propuestas de emprendedores y productores locales, disfrutar de la gastronomía de los food trucks, compartir una cerveza en el Patio Cervecero o elegir uno de los espacios de descanso ubicados al calor de los fogones.
La música en vivo acompaña cada una de esas posibilidades. Mientras cae la tarde, el público puede permanecer frente al escenario, compartir un mate, disfrutar de la gastronomía local o simplemente descansar mientras los artistas se presentan.
Esa combinación de propuestas fue parte de la experiencia de Mariela, quien llegó desde Tucumán junto a su esposo y sus dos hijas para conocer por primera vez la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho.
Después de recorrer distintos sectores del Predio Ferial, la familia decidió detenerse en el espacio de descanso ubicado frente al escenario del Mercado Cultural. Allí compartieron la tarde mientras las coplas y vidalas de Las Comadres de Eulalia retumbaban al pie del escenario.
"Nos gustó mucho este lugar porque podemos descansar, escuchar música y seguir disfrutando de la fiesta en familia. Vinimos desde Tucumán y nos sorprendió todo lo que ofrece este espacio, es como un festival dentro del Festival del Poncho", expresó Mariela.