El padre de uno de los rugbiers habló a cinco años del crimen de Fernando Báez Sosa
Marcos Pertossi, padre de Lucas Pertossi, rompió el silencio y expresó su deseo de pedir perdón a la familia de Fernando. "Me muero por abrazarlos", dijo en una entrevista televisiva. En Catamarca, el caso sigue siendo un punto de reflexión sobre la violencia y la justicia.

A cinco años del crimen que conmovió a la Argentina, Marcos Pertossi, padre de Lucas Pertossi, uno de los rugbiers condenados por el asesinato de Fernando Báez Sosa, habló públicamente sobre cómo vive con el peso de aquel hecho ocurrido el 18 de enero de 2020 en Villa Gesell.

En diálogo con el programa Tarde o Temprano (eltrece), Pertossi expresó su profundo pesar y el deseo de poder encontrarse con los padres de Fernando. "Lo que le ha pasado a esta gente es una barbaridad. Quiero soltarlo, quiero darles el pésame, quiero abrazarlos. Me muero por eso. Todas las noches lo pienso, quiero hablar con ellos. Entiendo lo que les pasó, Lucas también", aseguró con la voz entrecortada.

El hombre también relató el momento exacto en el que se enteró del crimen que cambió su vida y la de su familia para siempre. "Eran las 10.30 de la mañana y recibo ese maldito llamado, el que nunca esperás. Un conocido me dijo: 'Marcos, poné Crónica, Lucas mató a un pibe'. No lo podía creer. Fue un golpe que todavía no termino de asimilar", recordó.

El testimonio del padre de uno de los condenados reaviva la discusión sobre las responsabilidades familiares, el dolor compartido y la necesidad de reconstrucción tras una tragedia que dejó huellas profundas. Desde 2020, el crimen de Fernando se transformó en un caso emblemático que expuso la violencia grupal, la discriminación y las consecuencias irreversibles de la brutalidad.

Durante el juicio, los ocho rugbiers fueron hallados culpables del homicidio agravado de Báez Sosa a la salida de un boliche. Lucas Pertossi fue condenado junto a Máximo Thomsen, Enzo Comelli, Ciro Pertossi, Luciano Pertossi, Matías Benicelli, Blas Cinalli y Ayrton Viollaz. El fallo judicial fue considerado un paso clave en la búsqueda de justicia impulsada por los padres de Fernando, quienes continúan participando de actos, charlas y campañas de concientización en todo el país.

El caso también generó repercusión en distintas provincias, incluida Catamarca, donde docentes y referentes sociales lo utilizan como punto de partida para reflexionar sobre la violencia en grupos de jóvenes y la importancia de la empatía y la responsabilidad. En escuelas y espacios comunitarios, el crimen de Báez Sosa sigue presente como una advertencia y un llamado a construir vínculos más respetuosos.

Las palabras de Marcos Pertossi no implican una defensa de su hijo, sino una búsqueda de redención personal y familiar. "Quiero soltarlo", insistió, reconociendo el daño irreparable causado. Su declaración, cinco años después, refleja que el caso Báez Sosa continúa siendo un espejo incómodo de la sociedad argentina, que todavía intenta entender cómo una noche de verano terminó en tragedia.