Los colibríes, reconocidos por su intenso colorido, su velocidad y su particular forma de vuelo suspendido, forman parte del paisaje natural de Catamarca, especialmente durante los meses de mayor temperatura. Aunque muchas personas creen que atraerlos es una tarea compleja, especialistas en fauna y jardinería coinciden en que existe un recurso natural, accesible y efectivo que puede favorecer su presencia cotidiana en los jardines durante enero de 2026.
Se trata del néctar casero, una preparación sencilla que imita la composición del alimento que estas aves encuentran en las flores y que, correctamente elaborada, no representa riesgos para su sistema digestivo.
Cómo hacer néctar para colibríes en casa
La receta recomendada es simple y segura.
Ingredientes:
- 1 parte de azúcar blanca común
- 4 partes de agua potable
Paso a paso:
- Hervir el agua durante unos minutos.
- Agregar el azúcar y mezclar hasta que se disuelva por completo.
- Dejar enfriar a temperatura ambiente.
- Colocar el líquido en un bebedero limpio.
Por qué no se debe usar miel ni edulcorantes
Los especialistas advierten que la miel puede resultar peligrosa para los colibríes, ya que fermenta rápidamente con el calor, favorece la aparición de bacterias y hongos, y puede provocar infecciones en el pico y la lengua.
Tampoco se recomienda el uso de edulcorantes artificiales ni azúcar negra, debido a que alteran la dieta natural de estas aves.
Cada cuánto cambiar el néctar
La higiene del bebedero es fundamental para evitar problemas de salud:
- Cambiar el néctar cada 24 a 48 horas.
- En días de altas temperaturas, hacerlo todos los días.
- Lavar el bebedero únicamente con agua caliente, sin detergente.
- Un bebedero sucio puede representar un riesgo mayor que no contar con uno.
El complemento ideal: flores naturales
El néctar casero resulta más efectivo cuando se combina con plantas que forman parte de muchos jardines catamarqueños y que atraen naturalmente a los colibríes, como:
- Salvia
- Hibiscus
- Fucsia
- Lavanda
- Malvón
De este modo, el jardín se transforma en un espacio amigable y seguro, donde los colibríes pueden alimentarse de manera natural y regresar de forma habitual durante el verano.