La Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares resolvió este viernes una nueva escala de aumentos para las trabajadoras de casas particulares, con incrementos mensuales entre agosto y diciembre y una suma no remunerativa de hasta $20.000 que se pagará durante agosto, según la cantidad de horas trabajadas por semana.
El esquema comenzará con una suba del 1,9% en agosto y continuará con porcentajes decrecientes durante los meses siguientes. Además, parte del bono extraordinario de este mes será incorporada posteriormente al salario básico entre septiembre y noviembre.
Esa absorción no representa un aumento adicional, sino que transforma en remunerativa una suma que las trabajadoras ya habrán percibido como adicional.
Cuánto aumentarán los salarios hasta diciembre
La actualización salarial para los próximos cinco meses quedó establecida de la siguiente manera:
Agosto: 1,9%.
Septiembre: 1,8%.
Octubre: 1,7%.
Noviembre: 1,6%.
Diciembre: 1,6%.
A la suba correspondiente a agosto se sumará una suma no remunerativa cuyo monto dependerá de la cantidad de horas trabajadas semanalmente.
El bono será de:
$20.000: para quienes trabajan más de 16 horas semanales.
$11.500: para quienes trabajan entre 12 y menos de 16 horas semanales.
$8.000: para quienes trabajan menos de 12 horas semanales.
Cómo se incorporará el bono al salario básico
El adicional se pagará durante agosto, pero posteriormente será incorporado de manera progresiva a la remuneración básica.
El cronograma establece que en septiembre se incorporará el 25% de la suma, en octubre otro 50% y en noviembre el 25% restante.
De esta manera, desde noviembre el bono quedará completamente absorbido por el salario básico.
La incorporación, sin embargo, no representa un nuevo aumento salarial, ya que se trata de una modificación en la composición del ingreso: el dinero ya fue percibido previamente como suma no remunerativa.
Cuánto perdió el salario de las empleadas domésticas frente a la inflación
Hasta julio, el salario mínimo de una trabajadora de tareas generales con retiro, la categoría más numerosa del régimen, era de $458.053,22 mensuales o $3.733,72 por hora.
En noviembre de 2023, esa misma categoría percibía $160.791 mensuales o $1.311 por hora.
Entre ambos períodos, el salario nominal aumentó 184,9%, mientras que la inflación acumulada llegó al 328,8% hasta julio de 2026.
La diferencia implica una pérdida de alrededor del 33% del poder adquisitivo en 32 meses.
El deterioro se produjo pese a las distintas actualizaciones acordadas durante 2026. Las subas fueron del 1,5% en febrero, 1,5% en marzo, 1,8% en abril, 1,6% en mayo, 1,5% en junio y 1,4% en julio.
Según los datos aportados, la inflación superó esas variaciones y profundizó la pérdida del salario real.
En febrero y marzo también se habían otorgado sumas no remunerativas de $20.000, $11.500 y $8.000, de acuerdo con la cantidad de horas trabajadas por semana. La mitad de ese adicional se incorporó al salario básico en abril y el 50% restante en julio.
La informalidad, uno de los principales problemas del sector
El personal de casas particulares reúne alrededor de 1,7 millón de trabajadoras y presenta uno de los niveles de informalidad más elevados del mercado laboral argentino.
Según el último Informe de Informalidad Laboral del Indec citado en los datos aportados, el 78% del empleo doméstico no está registrado, la proporción más alta entre las distintas actividades.
La construcción aparece en segundo lugar, con un nivel de informalidad del 73,8%.
Los salarios establecidos por la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares funcionan como pisos mínimos legales. Esto significa que empleadores y trabajadoras pueden acordar remuneraciones superiores a esos valores.
Este contenido fue elaborado con la asistencia de inteligencia artificial en su redacción y edición.