"Es vergonzoso": el contundente reclamo de Andalgalá ante el abandono de la Cuesta de Capillitas
El secretario de Turismo, Guillermo Acevedo, exige que el Gobierno de Catamarca y la empresa CAMYEN garanticen la transitabilidad en un corredor que genera ingresos millonarios pero padece un deterioro histórico.

La Cuesta de Capillitas, situada en el corazón del departamento de Andalgalá, representa mucho más que un simple desafío de ingeniería vial sobre la geografía montañosa de Catamarca. Se trata, por derecho propio, de la cuesta más extensa de América, un hito que debería consolidarse como la joya de la corona del patrimonio natural provincial. Sin embargo, su majestuosidad hoy se ve opacada por una crisis de infraestructura que ha impulsado al secretario de Turismo local, Guillermo Acevedo, a romper el silencio en medios radiales provinciales para denunciar una situación que califica de insostenible para el desarrollo regional.

El eje central del reclamo de Acevedo radica en una contradicción difícil de justificar desde la gestión pública y empresarial. En la zona de Capillitas opera actualmente la empresa CAMYEN, firma encargada de la extracción y comercialización de la Rodocrosita. Esta piedra nacional es un recurso natural de alto valor que genera ingresos millonarios para las arcas provinciales, lo que contrasta de manera drástica con la precariedad de los caminos que conducen al yacimiento y a los distritos colindantes.

Para el funcionario, resulta imperativo que tanto la empresa minera como el Estado provincial articulen acciones conjuntas de manera urgente. La postura de la Secretaría de Turismo de Andalgalá es clara al sostener que la rentabilidad de un recurso tan valioso debe traducirse, como mínimo, en garantizar condiciones óptimas de transitabilidad en la ruta. Acevedo sugiere que es momento de que la riqueza que sale de las entrañas de la montaña sea retribuida en forma de inversión vial, permitiendo que la actividad económica y el flujo turístico convivan en un marco de seguridad y previsibilidad.

El impacto en el motor turístico y el sector privado

Andalgalá ha logrado consolidar una oferta turística de alta jerarquía que hoy se encuentra bajo una amenaza directa por la falta de mantenimiento vial. El secretario puso especial énfasis en la relevancia de proyectos emblemáticos como el Refugio del Minero, uno de los emprendimientos más significativos de la región que combina la observación de la naturaleza con la mística de la tradicional piedra nacional. A este se suma el atractivo del sector conocido como Río Turquesa, un destino que registra una alta demanda por parte de visitantes que llegan a Catamarca con la firme expectativa de conocer estos sitios únicos.

Sin embargo, la realidad que enfrentan los viajeros es desalentadora y afecta la reputación del destino. Acevedo calificó como un acto vergonzoso el tener que dar explicaciones a los turistas sobre el mal estado del camino, una situación que impide que los emprendedores locales trabajen con normalidad en un corredor turístico de tal magnitud. Esta barrera física no solo daña la imagen institucional de la provincia, sino que asfixia a un sector privado que tiene un potencial de crecimiento fundamental para la economía de la zona, pero que se ve limitado por la falta de una calzada segura.

Más allá de los balances comerciales y la llegada de visitantes, la problemática adquiere una dimensión humana de gravedad en el distrito Minas. Los residentes de esta zona dependen cotidianamente de la Cuesta de Capillitas para su movilidad básica, acceso a servicios y desarrollo social. El secretario subrayó que el deterioro de la vía afecta el día a día de estas comunidades y de quienes dependen de esta ruta para su desarrollo, quienes quedan supeditadas a los vaivenes de un camino que, según afirmó, arrastra problemas de mantenimiento desde hace años sin recibir una respuesta de fondo.

Finalmente, el reclamo de Acevedo se dirige directamente al Gobierno de Catamarca, instándolo a asumir la responsabilidad que le compete sobre esta ruta provincial. El funcionario fue enfático al solicitar que se avance de manera urgente hacia una solución definitiva, abandonando la lógica de los arreglos temporales que no han logrado revertir el declive del camino. La advertencia es clara: sin una intervención estructural, el desarrollo turístico, social y económico de Andalgalá seguirá condicionado por una problemática que afecta directamente el bienestar de todo el departamento.